Evaluación y lectura de evidencias
Interpretar pruebas motrices sin reducir al alumno
Cómo interpretar pruebas motrices: validez, fiabilidad, percentiles, criterios y cambios personales, con fichas originales y decisiones educativas situadas.

Leer el esquema en texto
- Actuación. Identificar tarea, oportunidad y condiciones que permitieron observar una respuesta, antes de describir un producto o criterio.
- Medida. Conservar unidad, procedimiento y dato faltante; una transformación matemática necesita una entrada y una referencia pertinentes.
- Interpretación. Distinguir posición normativa, criterio y cambio personal, reconociendo límites antes de explicar causas o aprendizaje global.
- Decisión. Comunicar una evidencia concreta y elegir otra oportunidad educativa o consulta, sin convertir una cifra en identidad.
Una prueba motriz produce un resultado bajo determinadas condiciones. Interpretarlo significa relacionar ese dato con una pregunta y decidir qué afirmación permite sostener. La distancia, el tiempo o una puntuación observacional no explican por sí solos toda competencia, salud o aprendizaje de una persona. El trabajo empieza antes de buscar un baremo: necesita precisar qué se midió y para qué.
El docente encuentra referencias normativas, criterios de programas y hojas originales de aula. Estas fuentes responden a preguntas diferentes. ALPHA se orienta a condición física relacionada con salud; los instrumentos observacionales de habilidades fundamentales examinan otros aspectos de la acción. (Ruiz et al., 2011) (Eddy et al., 2020) Una interpretación rigurosa conserva esas diferencias y reconoce qué información falta.
Leer datos no exige convertir una clase en un laboratorio ni renunciar a registrar. Exige separar medida, comparación y juicio. Los ejemplos numéricos y fichas de esta página son hipotéticos y originales, sin baremos reales, cortes clínicos o protocolos protegidos. Ayudan a justificar decisiones educativas y a evitar que una cifra termine convertida en identidad del alumno.
De una actuación a una afirmación: pasos que no se omiten
La actuación es lo que la persona hace en una tarea. La medida selecciona una parte: tiempo, distancia, acierto o criterio visible. La interpretación relaciona esa información con una referencia y un propósito. El juicio educativo decide cómo se utilizará. Confundir pasos permite presentar una conclusión general como si hubiera salido directamente del instrumento.
Como ejemplo hipotético, un alumno completa una tarea de desplazamiento en un tiempo determinado. El dato describe un producto bajo condiciones conocidas. Para afirmar que regula esfuerzo se necesita evidencia de regulación; para hablar de comprensión de una señal se observa esa relación; para concluir una condición clínica se requiere otro proceso profesional. Ninguna pregunta se resuelve añadiendo un adjetivo al mismo tiempo.
La tarea debe permitir el fenómeno que se quiere observar. Si un recorrido obliga siempre a la misma dirección, no informa de elección entre rutas. Si un juego distribuye el móvil de manera desigual, algunos alumnos pueden tener menos oportunidades de mostrar decisiones. El registro describe qué actuaciones estuvieron realmente disponibles.
La referencia tampoco puede escogerse después para obtener la categoría deseada. Antes de aplicar, se decide qué fuente corresponde y qué uso tendrá. Si luego se identifica una incompatibilidad, se reconoce el límite y se revisa procedimiento. Cambiar baremo para justificar una nota previamente elegida no añade respaldo a la interpretación.
El informe necesita mantener esta cadena visible. Puede identificar tarea y unidad, explicar comparación y describir próximo paso. Otra persona debe reconocer dónde termina el dato y comienza una decisión pedagógica. Esa transparencia permite discutir la decisión sin negar la utilidad de la medida.
Una lectura amplia puede reunir varias evidencias, pero no convierte automáticamente su combinación en escala validada. El profesor puede diseñar una síntesis curricular propia y explicar criterios. No atribuye a ese recurso las propiedades psicométricas de instrumentos que observa o menciona.
Validez, fiabilidad y error: preguntas diferentes
La validez atiende al respaldo de una interpretación y uso. La fiabilidad considera consistencia bajo condiciones definidas. El error de medida se relaciona con variación que afecta la lectura del resultado. Son conceptos relacionados, pero no intercambiables. Una herramienta consistente puede responder mal a una pregunta que no fue diseñada para observar.
Eddy y colaboradores revisan propiedades de instrumentos observacionales de habilidades fundamentales y encuentran límites de cobertura, evidencia y viabilidad. (Eddy et al., 2020) Su trabajo muestra por qué un aval general de «test validado» necesita descomponerse en preguntas: qué propiedad, qué población, qué procedimiento y para qué decisión.
Un resultado distinto puede incluir un cambio real de actuación y variación de condiciones o medición. Si no se dispone de una estimación pertinente del error, no se inventa una para declarar que una diferencia es significativa. El docente puede describir lo observado y señalar que su alcance es limitado, sin fabricar un umbral de progreso.
Como propuesta hipotética, dos observadores discrepan sobre el momento de llegada de una tarea. Antes de interpretar una diferencia entre alumnos, revisan definición y procedimiento. El desacuerdo no se resuelve multiplicando decimales del cronómetro. El instrumento puede ser preciso y el evento observado estar mal delimitado.
La consistencia tampoco implica ausencia de sesgo. Una forma estable de puntuar puede favorecer una interpretación que no responde a la finalidad curricular. Es necesario comprobar qué parte de la acción se recoge y qué condiciones de acceso existen. Repetir el procedimiento de forma semejante no corrige automáticamente una pregunta inadecuada.
Una hoja original puede mejorar claridad de enseñanza sin demostrar validez psicométrica. Registrar un criterio visible y acordar papeles permite producir información formativa. La utilidad educativa no necesita presentarse como propiedad científica no estudiada. El recurso reconoce origen, propósito y límites.
Unidades y transformaciones: qué cambia y qué permanece
Una medida necesita unidad y procedimiento. El número aislado puede representar cantidades distintas. Antes de convertirlo a otra escala se comprueba qué se obtuvo y qué relación matemática se utiliza. Una fórmula correcta aplicada a una entrada equivocada produce una salida que sigue siendo inadecuada para interpretar.
Como ejemplo numérico hipotético, un resultado pasa de diez a doce unidades. La diferencia absoluta es dos; el cambio relativo respecto al valor inicial es veinte por ciento. Es una relación aritmética de ese ejemplo, no un baremo escolar ni una prueba de efecto de entrenamiento. La proporción depende de la base elegida y no explica causa del cambio.
Los porcentajes de componentes distintos no se suman como si representaran la misma capacidad. Un cambio de distancia y un cambio de tiempo pertenecen a tareas y unidades propias. Incluso la dirección del resultado requiere lectura: menos tiempo en un recorrido fijo tiene un significado distinto de más duración en una tarea de mantenimiento.
Una puntuación transformada necesita documentación. Si un instrumento convierte resultados mediante una referencia, se identifica esa fuente y versión. Un total calculado en una hoja propia no adquiere el significado de un índice comercial porque se le asigne un nombre parecido. La transformación matemática no crea validación.
Las estimaciones se distinguen de medidas directas. Introducir un resultado de campo en una ecuación no equivale a medir directamente el indicador fisiológico que se estima. Deben conocerse población, condiciones y propósito de la ecuación. El alumno puede comprender esta diferencia mediante datos hipotéticos, sin aplicar una prueba máxima.
La precisión aparente no reemplaza precisión interpretativa. Muchos decimales pueden proceder de una operación automática y sugerir una exactitud mayor que la disponible. El informe conserva modo de obtención y reconoce límites. La pregunta útil es qué afirmación permite el dato, no cuántos números puede mostrar una pantalla.
Población de referencia, criterio y comparación personal
Una norma sitúa respecto a una población; un criterio compara con un estándar definido; una comparación personal relaciona actuaciones de la misma persona. FITNESSGRAM documenta un marco referido a criterios del programa. (The Cooper Institute, 2017) No es un percentil por utilizar edad ni se convierte en calificación curricular automáticamente.
La población normativa necesita identificar origen, fecha y procedimiento. Un resultado puede ocupar posiciones distintas en referencias diferentes. Esa variación no demuestra que la persona haya cambiado. Si una tabla no tiene fuente comprobable, no se presenta como universal ni se elige porque su clasificación resulta conveniente.
Un percentil tampoco equivale a porcentaje de aciertos. Una posición dentro de una distribución describe una relación con otras observaciones. No significa que el alumno domine ese porcentaje de toda competencia motriz. Confundir ambas expresiones puede producir mensajes comprensibles en apariencia y falsos en contenido.
Un criterio delimita una categoría bajo un modelo. Dos resultados cercanos pueden quedar a ambos lados de un límite. La diferencia de categoría no implica una distancia grande de aprendizaje. El informe conserva producto y referencia sin convertir el color de una casilla en una cualidad permanente.
La comparación personal no elimina contexto. El crecimiento, la familiarización y las condiciones pueden intervenir. Los límites de predicción de maduración descritos por Kozieł y Malina recuerdan que una estimación no permite explicar toda diferencia física individual. (Kozieł y Malina, 2018) La lectura mantiene preguntas abiertas cuando no existe evidencia causal suficiente.
La evaluación curricular considera aprendizajes enseñados y actuaciones pertinentes. Puede utilizar información física, pero no se deduce de una tabla externa por defecto. El profesor explica relación con enseñanza y evita convertir tamaño corporal o posición normativa en mérito académico general.
| Lectura | Qué describe | Error frecuente |
|---|---|---|
| Producto directo | Resultado de la tarea con unidad y condiciones. | Atribuirle toda competencia o una causa única. |
| Percentil | Posición respecto a una población de referencia. | Interpretarlo como porcentaje de dominio motor. |
| Criterio | Relación con un estándar definido. | Convertir categoría en nota o diagnóstico. |
| Cambio personal | Diferencia entre actuaciones bajo condiciones conocidas. | Atribuir todo cambio a una unidad de enseñanza. |
| Evidencia curricular | Aprendizaje observado en una tarea enseñada. | Presentar una hoja propia como batería validada. |
Datos faltantes y grupos que cambian entre momentos
Una celda vacía no es un resultado nulo. Puede representar no aplicación, interrupción, registro perdido o ausencia. Cada situación necesita una categoría comprensible. Sustituirlas por cero para completar una gráfica altera el significado de promedios y comparaciones, aunque la hoja resulte visualmente ordenada.
El promedio representa las observaciones incluidas en su cálculo. Si una tarea tiene información de parte del grupo, no se presume que describe de manera idéntica a todo alumnado. La proporción de datos disponibles debe reconocerse antes de comunicar conclusiones. Un informe de grupo puede conservar utilidad y señalar su cobertura.
Como ejemplo hipotético, una clase presenta datos de veinte participantes al inicio y de quince después. Si no se identifica quiénes tienen ambos registros, la diferencia de promedios puede incluir composición distinta. No se anuncia que «todos mejoraron» a partir de dos medias. Primero se revisa quiénes se comparan y qué condiciones se mantuvieron.
La mediana, la media y una distribución responden a lecturas diferentes. Un único resumen puede ocultar diversidad de respuestas. En enseñanza puede utilizarse una tabla ficticia para comparar formas de descripción sin exponer marcas personales. El propósito es comprender representación, no buscar la operación que produce la conclusión más favorable.
La revisión detecta unidades incompatibles, datos duplicados y condiciones ausentes. Si existe una cifra dudosa, se consulta registro original y procedimiento. No se sustituye por lo esperable para una edad. Una corrección necesita una razón que pueda reconstruirse; completar a partir de expectativa produce una observación inventada.
El diseño de recogida reduce dudas al definir campos antes de aplicar. La hoja explica qué significa cada casilla y quién registra. Este trabajo no demuestra propiedades psicométricas nuevas. Permite que los datos obtenidos tengan un origen reconocible y que su lectura no dependa de adivinar qué quiso decir quien los anotó.
Un resultado atípico merece revisión, no borrado automático
Un dato muy diferente del resto puede proceder de una actuación real, de una unidad equivocada o de un problema de registro. Su posición no permite decidir inmediatamente cuál es la explicación. El docente conserva la anotación y revisa procedencia, condiciones e instrumento antes de excluirlo de una comparación.
Como ejemplo numérico hipotético, una hoja contiene valores expresados en una unidad y una entrada registrada en otra escala. La cifra parece excepcional porque no comparte unidad, no porque describa una capacidad extraordinaria. La revisión recupera el dato original y realiza una conversión cuando existe información suficiente. Si esa información falta, se identifica el problema y no se inventa un valor plausible.
Otro escenario hipotético conserva unidad y muestra una actuación inusual. El observador confirma que se siguió el procedimiento y que el registro corresponde al intento. Borrar el dato por estar lejos del promedio eliminaría información sin una razón de calidad documentada. La descripción del grupo puede reconocer diversidad y utilizar una representación que no oculte la distribución.
La decisión de excluir necesita un criterio previo o una justificación explícita. No se seleccionan únicamente datos que hacen aparecer un progreso. Tampoco se interpreta toda diferencia como error de quien observa. Una revisión rigurosa admite que algunas dudas no pueden resolverse después y limita la lectura de esos registros.
En una actividad escolar con datos ficticios, los alumnos pueden comparar dos informes: uno conserva una observación excepcional y otro la borra sin explicación. La pregunta es qué cambia en la afirmación y qué información se pierde. El propósito no es elegir el resumen más ordenado, sino comprender que una decisión de gestión de datos afecta interpretación.
La confianza en un registro procede de poder reconstruir sus decisiones. Un comentario breve sobre unidad corregida o dato no verificable aporta más que una tabla aparentemente perfecta sin origen. Esta trazabilidad permite reconocer límites y evita presentar ajustes del archivo como cambios reales del participante. La revisión protege el significado de la evidencia y no convierte la estadística en herramienta para justificar una expectativa previa.
Cambio de resultado y aprendizaje: cómo relacionarlos
El aprendizaje se observa mediante respuestas vinculadas a una enseñanza y comprobaciones pertinentes. Un resultado físico puede cambiar por varias razones. La relación entre recursos físicos y habilidades en marcos juveniles permite considerar procesos integrados sin atribuir cualquier diferencia a una sola clase. (Lloyd y Oliver, 2020)
Un intento después de una indicación muestra una respuesta con ayuda. Otro sin esa indicación puede ofrecer información distinta. La evaluación describe apoyo y condición, sin utilizar independencia como único mérito. Un alumno puede aprender a pedir una señal, elegir un apoyo o explicar una dificultad, aunque todavía necesite acompañamiento.
Comprobar posteriormente permite preguntar si utiliza un ajuste en otra ocasión. Cambiar una condición relacionada permite observar cómo reorganiza la respuesta. Estas propuestas docentes no son pruebas estandarizadas de retención o transferencia. Son formas de reunir evidencia más allá del acierto inmediato, con preguntas delimitadas.
Como ejemplo hipotético, un alumno mejora producto de envío y todavía elige un destino ocupado en un juego. Otro conserva producto y reconoce mejor una zona disponible. Las evidencias no son contradictorias: describen campos diferentes. El profesor decide qué siguiente oportunidad responde a cada necesidad de aprendizaje.
La interpretación evita buscar un fallo como prueba definitiva. Aumentar dificultad hasta que la persona deje de lograr una tarea no describe por sí solo su trayectoria. La modificación necesita propósito y condiciones de participación. Observar una actuación manejable puede aportar información suficiente para decidir enseñanza sin alcanzar un límite máximo.
Una síntesis curricular puede describir capacidad actual, condición y apoyo: qué acción realiza, con qué información y qué necesita revisar. Esa estructura es más útil que «nivel bajo» sin contexto. El dato conserva su valor y deja de funcionar como identidad del alumno.
Cuatro propuestas originales para leer pruebas con criterio
Las fichas son actividades hipotéticas de interpretación y evaluación formativa. Sus datos, escalas y situaciones son originales y no reproducen baremos reales. No producen diagnósticos, puntuaciones comerciales ni normas de salud.
Ficha 1. El porcentaje que cambia de pregunta.
El propósito es distinguir cambio relativo, posición y porcentaje de aciertos. Grupos reciben tres tarjetas con ejemplos numéricos ficticios claramente identificados: una diferencia entre dos productos, una ubicación dentro de un conjunto inventado y una fracción de acciones logradas en una tarea propia. Deben nombrar qué relación expresa cada número y qué no permite concluir. El material es una hoja original y apoyo para operaciones accesibles. La regla impide llamar a cualquier porcentaje «competencia total». El docente observa si justifican base y significado. La variante cambia valor inicial para discutir por qué la proporción depende de la base. La adaptación permite representaciones con objetos y respuesta oral, sin exigir cálculo complejo. No se ofrecen cortes reales ni marcas personales. La ficha termina redactando una afirmación correcta y otra que excedería los datos, explicando la diferencia.
Ficha 2. Dos medias, dos grupos.
Se busca comprender cobertura y comparación. Equipos reciben una tabla hipotética de dos momentos con algunos participantes ausentes. Antes de calcular, identifican qué personas tienen ambos datos y cuáles aparecen una sola vez. Utilizan etiquetas originales para dato observado, no aplicación y ausencia. La regla consiste en describir a quién corresponde cada resumen, sin afirmar mejora de todo el grupo. El docente observa si sustituyen vacíos por ceros o reconocen falta de información. La variante introduce un cambio de procedimiento para añadir otra condición de comparación. La adaptación reduce tamaño de tabla y utiliza fichas físicas o lectura guiada. No se recogen datos reales ni se enseña a ocultar ausencias. El propósito no es elegir una media más favorable, sino justificar qué afirmación puede sostener cada conjunto de observaciones.
Ficha 3. Una marca y dos aprendizajes.
El propósito es relacionar producto y actuación curricular sin confundirlos. Parejas reciben una historia ficticia de un envío: el resultado de llegada es semejante en dos momentos, pero cambia la elección de destino y la ayuda recibida. Elaboran una devolución con tres campos: producto, acción observada y próximo paso. Utilizan una tarjeta original y pueden explicar oralmente. El docente observa si reconocen un aprendizaje sin inventar mejora física y si consideran el apoyo. La variante cambia producto manteniendo decisión para revisar la otra relación. La adaptación utiliza secuencias ilustradas y selección de descripciones. No se puntúa con un test comercial ni se diagnostica. La ficha pierde pertinencia si todo se reduce a ganar o perder un punto, porque pretende conservar evidencias de campos diferentes y una decisión de enseñanza.
Ficha 4. La conclusión que necesita otra evidencia.
Se pretende reconocer límites de interpretación. Grupos reciben afirmaciones ficticias sobre un resultado, como atribuir toda diferencia a una clase o deducir un hábito de una medida corporal. Deben señalar qué parte está observada, qué parte es explicación y qué pregunta adicional permitiría examinarla. Se utilizan tarjetas originales sin información personal. La regla exige evitar diagnósticos y no inventar la evidencia faltante. El docente observa si proponen una comprobación pertinente, no simplemente «hacer más pruebas». La variante introduce una modificación de tarea para distinguir dato válido y comparación limitada. La adaptación permite lectura oral y organización mediante colores con etiquetas textuales. El producto es una pregunta razonada y una devolución prudente. No se garantiza que la nueva evidencia resuelva toda incertidumbre ni se convierte la actividad en investigación clínica escolar.
Criterios compartidos y desacuerdos que enseñan
La coevaluación necesita un criterio que el compañero pueda reconocer y una función limitada. Mosston y Ashworth describen decisiones de ejecutante, observador y docente en el estilo recíproco. (Mosston y Ashworth, 2008) Esa organización puede orientar una hoja propia y no implica que el alumno administre una batería ni diagnostique a otros.
Un desacuerdo puede proceder de momentos diferentes. Una persona observa preparación y otra llegada. Antes de promediar juicios se precisa qué aspecto se registra. La claridad permite reunir información que podría ser complementaria en lugar de convertirla en una contradicción aparente.
La posición del observador también importa. Si un momento queda oculto, no se anota como ausente lo que no pudo verse. En una propuesta de aula puede registrarse «no observable» y ofrecer otra oportunidad. Esta categoría conserva honestidad y evita completar una hoja desde reputación del alumno.
La devolución se limita a una acción. «Miraste el destino antes del envío» describe algo reconocible; «eres poco atento» atribuye una cualidad general. El observador necesita un lenguaje de hechos y una forma de comunicar información utilizable. El docente revisa criterios y conserva responsabilidad educativa.
La rotación distribuye oportunidades. Observar permanentemente desde fuera no equivale a aprender la actuación que se enseña. Los papeles se adaptan según acceso y comunicación, sin asignar funciones fijas por una etiqueta personal. El registro puede mostrar quién tuvo oportunidad real de actuar y recibir información.
La autoevaluación reúne intención y experiencia. El alumno puede explicar qué pretendía y qué cambió, pero no tiene acceso perfecto a toda ejecución. Contrastar con una observación concreta ayuda a formular otra pregunta. La percepción no se trata como error que debe eliminarse ni como prueba suficiente de actuación.
Una devolución precisa protege el significado del dato
La información personal no debe recogerse únicamente porque existe una casilla. El docente decide qué dato necesita, quién lo interpreta y cómo se comunica. Esta recomendación educativa no certifica cumplimiento jurídico de una plataforma; la institución define gestión y responsabilidades según su marco.
Las medidas corporales no necesitan exposición pública para enseñar unidades y comparación. Los ejemplos hipotéticos permiten trabajar lectura sin presentar cuerpos como posiciones de mérito. Una gráfica atractiva puede intensificar una interpretación errónea si omite condiciones o identifica personas sin finalidad pertinente.
El mensaje individual distingue dato y alcance. Puede describir resultado, condiciones, referencia y próximo paso. No asegura que una cantidad de clases produzca una marca ni atribuye voluntad a partir de una cifra. Una comunicación comprensible mantiene el límite sin ocultar la información útil.
Si una observación requiere consulta profesional, se utiliza un canal privado y pertinente. El profesor puede describir dificultad y condiciones, pero no anuncia diagnóstico desde una marca. La derivación no exige presentar una certeza clínica que la evaluación escolar no ha establecido.
La comunicación también permite revisar cómo entendió el destinatario. Si el alumno interpreta una puntuación como «soy malo en toda actividad», se vuelve a tarea y referencia. Una información específica no debe transformarse en juicio total por una explicación demasiado breve. El docente aclara qué se observó y qué queda fuera.
Un informe puede conservar incertidumbre. Dejar pendiente una comparación porque falta procedimiento o fuente es una decisión rigurosa. Completarla con un baremo desconocido para satisfacer apariencia de exactitud debilita el resultado. La precisión incluye reconocer qué información no se tiene.
Interpretar para decidir una enseñanza posible
Una interpretación termina en una decisión explícita: mantener una condición, modificar una barrera, ofrecer práctica, comprobar después o consultar a otro responsable. Si el dato no responde a la pregunta, se reconoce y se elige otra evidencia. No se fuerza una conclusión para aprovechar una prueba ya realizada.
La batería estandarizada tiene valor dentro de su finalidad y procedimiento. La hoja original de aula tiene otro valor dentro de enseñanza. Pueden complementarse conservando identidad y límites. El profesor no necesita llamar validado a todo recurso útil ni reducir programación a aquello que una batería registra.
Una pregunta concreta permite elegir mejor. ¿La persona reconoce la señal? ¿Puede utilizar un apoyo? ¿Cómo regula una repetición? Cada pregunta necesita una actuación correspondiente y una condición de acceso. La evaluación deja de ser acumulación de números y se convierte en información vinculada a una oportunidad educativa.
La síntesis puede ser breve aunque el análisis sea profundo. Identifica qué conoce el docente, qué no puede concluir y qué hará después. Esa estructura conserva evidencia y propósito sin convertir al alumno en una cifra. El rigor se reconoce en la relación entre dato y afirmación, no en la cantidad de categorías del informe.
Preguntas frecuentes
¿Un percentil es porcentaje de competencia dominada?
Sitúa un resultado respecto a una población. No expresa el porcentaje de toda competencia motriz que una persona domina.
¿Una mejora de marca demuestra efecto de una clase?
Describe una diferencia. Para explicar causa deben revisarse condiciones, familiarización, desarrollo y otras experiencias; un antes y después no basta por sí solo.
¿Cómo se interpreta una prueba adaptada?
Se registra qué cambió y qué pregunta puede responder. Una adaptación pertinente puede limitar comparación con normas del procedimiento original.
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Referencias
Eddy, L. H., Bingham, D. D., Crossley, K. L., Shahid, N. F., Ellingham-Khan, M., Otteslev, A., Figueredo, N. S., Mon-Williams, M., & Hill, L. J. B. (2020). The validity and reliability of observational assessment tools available to measure fundamental movement skills in school-age children: A systematic review. PLOS ONE, 15(8), Article e0237919. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0237919 Consultar la fuente
Kozieł, S. M., & Malina, R. M. (2018). Modified maturity offset prediction equations: Validation in independent longitudinal samples of boys and girls. Sports Medicine, 48(1), 221–236. https://doi.org/10.1007/s40279-017-0750-y Consultar la fuente
Lloyd, R. S., & Oliver, J. L. (Eds.). (2020). Strength and conditioning for young athletes: Science and application (2nd ed.). Routledge. https://doi.org/10.4324/9781351115346 Consultar la fuente
Mosston, M., & Ashworth, S. (2008). Teaching physical education (1st online ed.). Spectrum Institute for Teaching and Learning. Consultar la fuente
Ruiz, J. R., Castro-Piñero, J., España-Romero, V., Artero, E. G., Ortega, F. B., Cuenca, M. M., Jimenez-Pavón, D., Chillón, P., Girela-Rejón, M. J., Mora, J., Gutiérrez, Á., Suni, J., Sjöström, M., & Castillo, M. J. (2011). Field-based fitness assessment in young people: The ALPHA health-related fitness test battery for children and adolescents. British Journal of Sports Medicine, 45(6), 518–524. https://doi.org/10.1136/bjsm.2010.075341 Consultar la fuente
The Cooper Institute. (2017). FitnessGram administration manual: The journey to MyHealthyZone (5th ed.). Human Kinetics. Consultar la fuente