Logo EDUFISICAEDUFISICA · Enciclopedia

Oceanía · Aotearoa, casos Tūhoe y Costa Este · Reconstrucción histórica publicada en 1924

Māori: juegos, canto y aprendizaje en la reconstrucción de Best de 1924

Señales cantadas, varillas, figuras de cuerda y corrección de relatos: procedimientos concretos de transmisión en un manual histórico del Dominion Museum.

Historia y fundamentos · 7 minutos de lectura

Ilustración conceptual de intercambio de varillas, ritmo y una red geométrica de cuerda.EDUFISICA
Ilustración conceptual de coordinación, ritmo y cooperación. No reproduce una figura tradicional de cuerda ni una ejecución histórica de tī rākau.

Una reconstrucción publicada en 1924

Elsdon Best reunió en The Maori as He Was juegos, canto, relatos y formas de ejecución corporal bajo una expresión que tradujo como artes del placer. Su capítulo permite observar un vínculo que se pierde cuando se separan rígidamente juego físico, memoria y lenguaje: una canción podía organizar lanzamientos; un relato se aprendía al recitarlo; una figura de cuerda podía tener nombre y acompañamiento verbal. Las relaciones se describen mediante objetos, participantes y acciones concretas. (Best, 1924, pp. 127–134, 139)

El libro apareció en 1924 como manual del New Zealand Board of Science and Art, publicado por Dominion Museum. Su prefacio anuncia una síntesis retrospectiva de costumbres, instituciones e industrias anteriores a la llegada europea. La intención del autor no convierte cada pasaje en una observación fechada del período precolonial. Best combina recuerdos, referencias a escritores anteriores, explicaciones generales y ejemplos de comunidades determinadas. El título y algunos juicios pertenecen además al evolucionismo de su época: sus valoraciones de inferioridad cultural no forman parte de la interpretación que aquí se propone.

El expediente se concentra en los lugares de reunión y procedimientos de aprendizaje descritos en el capítulo. Cuando Best identifica a los Tūhoe, la Costa Este o una persona, esa localización se conserva. Sus afirmaciones generales se presentan como parte de su reconstrucción, sin usarlas para representar una experiencia idéntica de todos los pueblos Māori.

La casa de reunión como espacio de práctica

Best explica que una casa utilizada para reunirse y entretenerse podía recibir el nombre whare tapere. Según su descripción, esa función no exigía levantar un edificio separado: se aprovechaban casas comunales existentes. En noches de reunión se encendían fuegos en pequeñas depresiones del suelo; las tardes de buen tiempo permitían actividades en el espacio abierto del marae. El lugar de práctica cambiaba con las condiciones y el uso social del edificio. (Best, 1924, pp. 128–129)

Esta precisión resulta útil para la historia de la enseñanza corporal. La existencia de un nombre para una función no demuestra, por sí sola, una institución escolar especializada. El capítulo describe reuniones que compartían un lugar con otros usos, y actividades que podían implicar jóvenes y personas mayores. La transmisión se hacía dentro de la vida colectiva, con oportunidades para mirar, repetir, escuchar y corregir.

Tī rākau entre los Tūhoe: lanzar cuando lo indica el canto

La descripción de tī rākau sitúa a participantes Tūhoe sentados en círculo. Utilizaban varillas cortas, que movían arriba y abajo siguiendo una canción. En determinadas palabras las lanzaban hacia otros participantes, cruzando el círculo o siguiendo su disposición, para que fueran atrapadas. El canto ofrecía una señal temporal compartida: el lanzamiento tenía que hacerse cuando correspondía, y la recepción dependía de la atención al movimiento de los demás. (Best, 1924, pp. 130)

Best consideraba la actividad apropiada para chicas y mujeres jóvenes, además de hombres. Ese dato amplía su propia insistencia inicial en ejercicios orientados a futuros combatientes varones. En esta práctica, la coordinación manual y visual se describe para participantes de ambos sexos. La lectura debe mantener juntos esos pasajes, en lugar de convertir la preparación militar en finalidad única de todos los juegos. (Best, 1924, pp. 128–130)

La descripción no proporciona todas las secuencias de una partida ni identifica quién había enseñado cada canción. Su contribución es más concreta: muestra cómo palabras conocidas por el grupo regulaban una acción corporal entre varias personas. El aprendizaje de la señal y el de la ejecución estaban relacionados; saber lanzar una varilla aisladamente no bastaba para mantener el intercambio.

Manos, piedras y figuras compartidas

En el juego de manos que Best denomina tī ringa y matimati, dos participantes se colocaban frente a frente. Uno iniciaba una serie rápida de movimientos acompañada de una fórmula numerada; el otro debía reproducirlos con tanta prontitud que parecieran simultáneos. El libro registra variaciones locales de las expresiones y señala que la ejecución exigía práctica. La habilidad combinaba reconocimiento del gesto, anticipación y capacidad de responder dentro de una secuencia verbal. (Best, 1924, pp. 132–133)

Koruru se describe mediante piedras que debían recogerse o recibirse en diferentes movimientos. Best relaciona el dominio del juego con una práctica prolongada y menciona desafíos entre participantes de distintas aldeas. El conocimiento se hacía visible en la precisión de acciones que otros podían observar y comparar. El texto también registra una manipulación de las manos infantiles para facilitar recepciones; ese detalle es testimonio histórico, no una técnica pedagógica que deba trasladarse al aula actual. (Best, 1924, pp. 131–132)

Las figuras de cuerda, denominadas whai, podían necesitar varias personas para completarse. Algunas incorporaban el uso de dientes o dedos de los pies y tenían nombres y recitados asociados. Best vincula determinados diseños con relatos, por ejemplo el ascenso de Tāwhaki. En ese registro, producir una figura no era únicamente resolver una forma geométrica: podía poner en relación destreza, cooperación y una referencia narrativa reconocida por quienes participaban. (Best, 1924, pp. 133–134)

Quién conduce y quién corrige

En las ejecuciones colectivas de haka, Best identifica a una persona que daba indicaciones previas. Un llamado iniciaba palmadas sobre los muslos; otro indicaba el momento de marcar con el pie; después llegaba el estribillo en el que se incorporaban las voces. La conducción articulaba señales, preparación y entrada conjunta. El capítulo menciona además una participación destacada de mujeres mayores, aunque el autor la describa mediante juicios despectivos que aquí se descartan. (Best, 1924, pp. 134–136)

El repertorio que presenta tampoco se limita a una danza de guerra. Best relaciona haka con bienvenida, expresión de agravios y otras ocasiones, y distingue una forma asociada al duelo. Su comparación con costumbres europeas refleja el punto de vista del escritor; el dato relevante es la diversidad de situaciones que él mismo registra. La coordinación del conjunto adquiría sentido dentro de esas ocasiones, no como una secuencia de gestos separada de sus destinatarios. (Best, 1924, pp. 134–136)

En los relatos recitados por jóvenes y mujeres jóvenes aparece una corrección explícita de personas mayores: escuchaban, rectificaban errores y completaban lo omitido. La memoria podía comprobarse durante una reunión, por quienes reconocían la historia. El procedimiento ofrece una forma concreta de enseñanza, diferente de las señales que organizaban lanzamientos o entradas de un coro, aunque ambas dependieran de un repertorio compartido. (Best, 1924, pp. 139)

Objetos preparados para ocasiones diferentes

Las cometas permiten observar una relación entre construcción y experiencia. Best distingue ejemplares mayores preparados por adultos y otros materiales empleados en formas más sencillas. Describe armazones ligeros cubiertos de tela de corteza y alternativas realizadas con plantas disponibles. La mención de competiciones añade una ocasión de comparación pública, pero no convierte cada objeto infantil en una réplica de los modelos elaborados por adultos. (Best, 1924, pp. 139–142)

El capítulo reúne también trompos, hojas equilibradas para lanzarlas, pequeñas canoas hechas con hojas de Phormium y juguetes articulados. En estos últimos, una mano tiraba de cuerdas mientras la otra movía la figura, acompañada por una canción que marcaba el tiempo. El objeto reproducía movimientos de haka mediante una ejecución manual. Es una relación documentada entre representación y acción, distinta de afirmar que todo juego preparaba de forma deliberada para una tarea adulta. (Best, 1924, pp. 142–147)

Best reconocía incertidumbres en su reconstrucción. Ante mū tōrere, registrado por él en la Costa Este, dejó abierto si era anterior a la llegada europea. Su hipótesis sobre introducciones no demuestra un origen. Conservar esa duda histórica evita utilizar la aparición de un juego en un libro antiguo como prueba automática de antigüedad remota. (Best, 1924, pp. 137–138)

Canto y continuidad de una acción compartida

Los pasajes musicales relacionan canciones con memoria histórica, saludos y expresión de conflictos. Best señala que algunos cantos dirigidos a niños contenían referencias que podían llevarlos a preguntar después por acontecimientos del grupo. También describe cantos para coordinar acciones conjuntas, como transportar una canoa. La voz intervenía así en el recuerdo, la comunicación y la organización temporal del esfuerzo. (Best, 1924, pp. 147–148)

Este registro debe leerse junto a las experiencias contemporáneas de Te Ao Kori, sin convertir la semejanza de materiales o vocabulario en una continuidad ya demostrada. También permite comparar la relación entre juegos y canto con el expediente samoano de Te Rangi Hīroa. Las conexiones ayudan a formular una historia de transmisión y transformación; cada fuente mantiene su tiempo, sus comunidades y sus mediaciones.

Bibliografía

  1. Best, E. (1924). The Maori as He Was: A Brief Account of Maori Life as it Was in Pre-European Days. New Zealand Board of Science and Art, Manual 4. Dominion Museum. Prefacio; The Arts of Pleasure, pp.127–155. Original de 1924.