Una línea sobre un video puede servir para explicar un gesto. Convertir esa línea en una distancia exige algo más: conocer el plano, la escala, el tiempo y el significado del punto que estamos siguiendo. Kinovea reúne herramientas útiles para observar, anotar y medir movimiento. La calidad de la interpretación depende del procedimiento completo, desde la grabación hasta la lectura del resultado.
Qué permite analizar Kinovea y qué pregunta conviene plantear
Kinovea es una herramienta de anotación y análisis de video orientada al movimiento deportivo. Permite observar secuencias, comparar imágenes, marcar acontecimientos y trabajar con medidas cinemáticas. Antes de abrir un archivo, conviene formular una pregunta que pueda responderse con posiciones, tiempos o ángulos visibles, en vez de pedir al programa una evaluación general del deportista.
“¿Qué posición ocupa este punto al comenzar la recepción?” es una pregunta más delimitada que “¿la técnica está bien?”. La primera exige definir el punto, el acontecimiento y la referencia. La segunda reúne criterios que podrían incluir reglas, propósito táctico, características de la persona y una interpretación docente. Un video puede aportar información a esa valoración, pero no resolver todos esos criterios mediante una cifra.
Un análisis puede ser cualitativo o cuantitativo. En el primero utilizamos la imagen para identificar una secuencia o discutir una relación observable. En el segundo expresamos magnitudes con unidades y procedimientos de medida. Un seguimiento visual sin calibración puede ayudar a observar; no equivale todavía a una velocidad en metros por segundo. La documentación oficial distingue ambos usos (Kinovea, s. f.-l, Tracking).
La elección inicial orienta todo el trabajo. Si interesa una trayectoria de pelota, seguiremos el centro del objeto durante un intervalo definido. Si interesa un ángulo entre segmentos, necesitamos puntos y una convención angular. Si queremos estudiar una fuerza muscular, el video por sí solo no proporciona esa medida directa.
Versión actual, descarga oficial y documentación
La versión importa porque las funciones y algunos nombres de opciones cambian. La página oficial consultada en octubre de 2026 ofrece Kinovea 2025.2.0, publicado en marzo de 2026. La documentación disponible identifica distintas versiones; por ello, una instrucción antigua no debe tratarse como una descripción garantizada de cualquier instalación posterior.
La descarga oficial incluye un instalador y una distribución portátil. El proyecto declara licencia GPL v2 y requisitos para Windows en equipos de arquitectura x86-64. Es preferible consultar allí las condiciones vigentes y registrar la versión que se utilizará, en lugar de descargar desde un catálogo que pueda distribuir otra edición (Kinovea, 2026a).
Las notas de 2025.2 describen mejoras en tiempos y seguimiento. También indican que se retiró la posibilidad de sobrescribir la frecuencia base de reproducción para evitar confusiones. Esta guía no recomienda ese ajuste antiguo: distingue la frecuencia real de captura del modo en que se reproduce el archivo (Kinovea, 2026b).
No es necesario instalar complementos o utilizar reconocimiento automático de personas para seguir este recorrido. Trabajaremos con las funciones de observación, calibración, puntos, ángulos y exportación documentadas por el proyecto. Cuando la traducción de un menú difiera, interesa reconocer la función y consultar la ayuda de la versión instalada, conservando en el informe su número concreto.
Paso 1. Delimitar la magnitud y el acontecimiento
El primer paso consiste en escribir qué se medirá y en qué momento. Una magnitud no queda definida solo por el nombre de una herramienta. Debemos identificar el objeto, el punto, el plano y el intervalo. Esta decisión reduce ambigüedades que después podrían confundirse con diferencias reales entre intentos.
En un ejemplo hipotético estudiaremos el desplazamiento horizontal del centro de una pelota desde que pierde contacto con la mano hasta que cruza una línea de recepción. No llamaremos a ese resultado “velocidad del brazo”. La trayectoria del objeto liberado y la del segmento que lo impulsó corresponden a objetos e intervalos diferentes.
La liberación también necesita una definición operativa. Puede ser el primer fotograma en que se observa separación entre mano y pelota, siempre que esa separación sea distinguible. Si varios fotogramas resultan ambiguos, registraremos esa limitación. Elegir uno no convierte su tiempo en un instante conocido con precisión ilimitada.
Para un ángulo, la definición debe nombrar los tres puntos y la referencia angular. “Ángulo de rodilla” es insuficiente si no aclaramos cómo se representan los segmentos y qué valor corresponde a la posición de referencia. Los sistemas de referencia y planos permiten distinguir una medida geométrica de una interpretación anatómica.
Estas definiciones también facilitan repetir el análisis. Otra persona debería poder localizar la misma magnitud a partir de la descripción, aunque sus coordenadas no coincidan exactamente. Una repetición discutible por falta de definición no se corrige añadiendo decimales.
Paso 2. Grabar un plano de movimiento identificable
La cámara registra una proyección de la escena, no sus tres dimensiones completas. Si pretendemos medir sobre un plano, ese plano debe estar identificado y contener los puntos analizados. Una vista atractiva para mostrar un gesto puede ser inadecuada para medirlo si mezcla profundidades o deja ocultos los puntos necesarios.
Para una calibración por línea, la documentación exige que el movimiento se sitúe en un plano paralelo al de la imagen. Una referencia conocida en otro plano no establece la misma relación entre píxeles y longitud para todos los puntos. El problema depende de la geometría de la escena, aunque el programa permita dibujar una línea en cualquier lugar (Kinovea, s. f.-j, Spatial calibration).
Conviene mantener estable la relación entre cámara y plano. Mover el dispositivo, cambiar el zoom o variar el encuadre durante la acción puede modificar la transformación espacial. Una compensación de movimiento de cámara tiene condiciones propias; no debemos asumir que cualquier desplazamiento queda corregido por abrir el archivo en el programa.
El encuadre debe mostrar el intervalo completo y la referencia de escala, con suficiente contraste para localizar los puntos. La iluminación y el desenfoque afectan a lo que podemos identificar. Si el borde de una pelota se difumina, situar su centro se vuelve una estimación que debe reconocerse en el análisis.
La necesidad de una frecuencia de captura concreta depende del acontecimiento. Una acción que ocurre entre dos fotogramas no se vuelve visible al reproducirlos lentamente. La cámara lenta facilita la inspección de las imágenes existentes, pero no crea observaciones nuevas del movimiento.
La referencia de escala debe pertenecer a la escena que se mide
Una referencia de longitud establece la relación entre una distancia visible y una distancia física conocida. Para que esa relación sea pertinente, debe corresponder al plano de interés y mantenerse válida durante el intervalo. Medir con cuidado una referencia mal situada puede producir resultados muy consistentes y, aun así, incorrectos.
Pensemos en dos barras idénticas, una cerca de la cámara y otra en el plano donde se mueve la pelota. La barra próxima ocupa más píxeles. Si la usamos como escala del plano lejano, no estaremos corrigiendo una diferencia de tamaño real, sino trasladando una perspectiva a otra profundidad.
La longitud física tampoco debe deducirse únicamente de la apariencia del objeto. Una línea del campo puede estar parcialmente oculta, un material puede variar de tamaño o un rótulo puede no indicar la distancia que creemos. La referencia se documenta con su longitud y el modo en que se conoce, no con una suposición que después desaparece del informe.
Es conveniente reservar una segunda distancia conocida para una comprobación independiente. Utilizar exactamente la misma línea para calibrar y luego afirmar que el sistema reproduce esa línea no constituye una comprobación independiente: el valor ya fue impuesto. La segunda referencia puede revelar un problema de colocación o una transformación que no representa todo el plano.
No existe una regla universal que garantice una escala adecuada por usar una barra larga o un número fijo de píxeles. La pertinencia combina geometría, resolución y definición de extremos. Documentar esas condiciones es más informativo que presentar una etiqueta de “calibrado” sin explicar cómo se obtuvo.
Paso 3. Conservar el video original y preparar el intervalo
El archivo original conserva información necesaria para revisar el análisis. Un video recortado, ralentizado o exportado con dibujos puede ser útil para comunicar, pero no debe sustituir automáticamente a ese registro. Antes de medir, interesa identificar su procedencia, el modo de captura y cualquier transformación que haya ocurrido después.
Podemos organizar una carpeta con el original, las anotaciones y las tablas exportadas, utilizando identificadores de intento que no cambien durante el trabajo. El nombre del archivo no demuestra sus propiedades temporales, pero permite relacionar los resultados con el registro del que proceden. La información de captura se conserva aparte cuando no está incluida de forma fiable en el archivo.
Al abrir la secuencia, revisamos primero el inicio y el final de la acción a velocidad de inspección. Si el objeto sale del encuadre, desaparece detrás de otra persona o cambia la vista, esos tramos se señalan antes del seguimiento. Un intervalo continuo en la línea temporal no significa que todas sus posiciones puedan medirse.
El intervalo elegido debe contener el fenómeno necesario para la pregunta y suficiente contexto para reconocer sus acontecimientos. Recortar demasiado cerca de un contacto puede eliminar la imagen que permitiría identificarlo. Añadir tiempo sin una finalidad también puede dificultar la revisión. La decisión se justifica por la acción que queremos analizar, no por una duración arbitraria.
Paso 4. Calibrar por línea y comprobar la conversión
La calibración por línea utiliza una longitud física conocida para convertir distancias de la imagen. Es apropiada cuando los puntos se mueven en un plano paralelo a la imagen. El procedimiento no reconstruye la profundidad de la escena ni hace que una referencia cercana sea válida para un movimiento situado más lejos.
Según el manual, se añade una línea sobre la referencia, se selecciona su opción de calibración y se introduce la longitud real. Después se comprueba que los extremos correspondan a los lugares previstos. Mover la línea de calibración modifica la transformación, aunque se conserve la longitud física introducida (Kinovea, s. f.-j, Spatial calibration).
Un ejemplo hipotético muestra la aritmética de esa conversión: una referencia de ocupa píxeles. La escala es . Una separación de píxeles en el mismo plano corresponde a . Los números son didácticos; no describen la precisión de Kinovea ni la de una cámara.
La escala depende de la localización de ambos extremos. Si la referencia se extiende en profundidad o sus extremos se marcan de forma distinta en dos análisis, cambia el valor aplicado a todas las distancias. El cálculo puede ser correcto para la escala introducida y no para la escena física.
Después de calibrar, revisamos otra distancia conocida y la unidad utilizada. Una separación expresada en milímetros no debe copiarse después como si fueran metros. También verificamos que la imagen no haya sufrido una modificación que invalide la transformación aplicada.
Calibración por plano: corregir una perspectiva no equivale a medir 3D
Una calibración por plano utiliza una figura de dimensiones conocidas para relacionar la imagen con un plano físico observado en perspectiva. Esta transformación puede ser útil para puntos situados en ese plano. Su límite es decisivo: no determina automáticamente la posición de puntos que se elevan o se desplazan fuera de él.
El procedimiento oficial utiliza un rectángulo conocido, una cuadrícula de perspectiva cuyos vértices se alinean con él y sus dimensiones físicas de anchura y altura. La documentación afirma que las medidas deben pertenecer al plano calibrado; un movimiento arbitrario en el espacio tridimensional queda fuera de esa representación (Kinovea, s. f.-j, Spatial calibration).
Si calibramos el suelo de una cancha, podemos analizar posiciones de puntos que realmente pertenecen al suelo bajo esas condiciones. El centro de una pelota durante un vuelo no pertenece a ese plano. Proyectarlo mediante la misma cuadrícula no recupera su altura y su distancia reales. La herramienta disponible no elimina la necesidad de identificar dónde ocurre el movimiento.
Para un ángulo, los tres puntos también deben pertenecer al plano conocido. Una imagen lateral del tronco no garantiza que ambos brazos permanezcan en él. Cuando uno se acerca a la cámara, la configuración visible puede cambiar sin corresponder a una variación igual del ángulo espacial.
La elección entre línea y plano se hace a partir de la geometría, no de cuál herramienta muestra un resultado más conveniente. Cuando la pregunta exige profundidad, otra adquisición o un método tridimensional pueden ser necesarios. No es apropiado presentar una medida proyectada como una reconstrucción completa del gesto.
Paso 5. Diferenciar frecuencia de captura y reproducción
La escala temporal determina cuánto tiempo físico separa dos imágenes. Un archivo de cámara lenta puede reproducir lentamente imágenes que se capturaron con otra frecuencia. Si usamos la reproducción como si fuera la captura, el intervalo y las velocidades calculadas cambian, aunque los puntos espaciales se hayan marcado correctamente.
La documentación indica introducir la frecuencia de captura en la configuración temporal del video cuando corresponda a una grabación de alta velocidad. Este ajuste modifica las coordenadas temporales de las imágenes. No debemos confundirlo con mover el control que hace más lenta la inspección de la secuencia (Kinovea, s. f.-k, Time calibration).
En un ejemplo hipotético, veinticuatro intervalos entre imágenes capturadas a representan . Si el archivo los reproduce a treinta imágenes por segundo, su reproducción tarda . Ambos números pueden describir tiempos distintos; solo el primero corresponde al intervalo físico supuesto de captura.
Si un punto recorre durante ese intervalo, la velocidad media sería usando el tiempo físico. Al dividir por el tiempo de reproducción obtendríamos . La discrepancia procede de un reloj incorrecto, no de una modificación del gesto.
El número de imágenes y el número de intervalos tampoco son iguales. Desde el fotograma cero hasta el veinticuatro hay veinticuatro intervalos. Si los tiempos no son uniformes o el archivo contiene transformaciones desconocidas, no corresponde imponer la fórmula simple sin comprobar el registro temporal.
Definir el origen temporal y medir un intervalo
El origen temporal permite expresar los acontecimientos respecto a un momento compartido. Puede situarse en la liberación, el despegue o el contacto elegido. Cambiar ese origen desplaza las coordenadas de tiempo, pero no debería cambiar la duración física entre dos acontecimientos si la escala temporal permanece igual.
La documentación permite marcar el tiempo actual como origen y utilizar una herramienta de cronómetro para delimitar un inicio y un final. Las imágenes anteriores al origen pueden mostrar tiempos negativos. Ese signo indica anterioridad respecto al acontecimiento elegido, no una duración física negativa (Kinovea, s. f.-h, Measuring time).
La definición del contacto importa más que la apariencia del cronómetro. Podemos señalar el último fotograma sin contacto y el primero con contacto visible. Si el contacto ocurrió entre ambos, el registro ofrece un intervalo de localización. El valor mostrado en una imagen no determina por sí solo el instante exacto dentro de ese intervalo.
En un análisis repetido debemos utilizar el mismo criterio. Tomar en un intento la primera deformación visible y en otro el primer contacto aparente introduce una diferencia de definición. Antes de interpretar una mejora temporal pequeña, conviene comprobar que no estamos comparando acontecimientos distintos.
Unidades de presentación y resolución de captura también se separan. Mostrar microsegundos no significa que una grabación de pocos fotogramas por segundo distinga acontecimientos con esa resolución. La pantalla puede expresar un cálculo con muchos dígitos y seguir dependiendo de imágenes temporalmente separadas.
Paso 6. Establecer ejes y conservar la identidad de los puntos
Las coordenadas adquieren significado respecto a un origen y unos ejes. Antes de seguir puntos, debemos decidir si interesa el desplazamiento respecto al terreno, a un objeto o a otra referencia. Cambiar esa elección cambia la interpretación, aunque la imagen y el conjunto de puntos parezcan los mismos.
La documentación sitúa el sistema de coordenadas en las herramientas del programa. Podemos utilizarlo para organizar la representación; además, dejaremos por escrito la dirección positiva de cada eje y la unidad espacial. El origen no necesita coincidir con el borde de la imagen para que la descripción sea válida (Kinovea, s. f.-a, Annotation user interface).
Si el centro de una pelota cambia de a , el desplazamiento horizontal es . Si trasladamos el origen sin cambiar la orientación, las coordenadas absolutas cambian, pero esa diferencia se conserva. Si invertimos el eje, cambia el signo. Ninguno de esos cambios significa que el objeto haya modificado su acción física.
Un punto seguido debe mantener su identidad. Alternar entre tobillo, borde del calzado y un detalle cercano crea una serie que mezcla objetos. La proximidad en la imagen no los convierte en el mismo punto anatómico. Para una pelota conviene sostener el mismo criterio de centro; para una referencia corporal, definir lo que es realmente visible y evitar afirmar que se observó un centro articular interno.
Paso 7. Seguir una trayectoria y revisar cada tramo
El seguimiento une posiciones identificadas en imágenes sucesivas. Una trayectoria automática o semiautomática requiere supervisión porque el objeto puede ocultarse, perder contraste o confundirse con otro detalle. La presencia de una línea continua no demuestra que todos sus puntos correspondan al mismo objeto durante la secuencia.
La interfaz documentada permite crear una trayectoria desde la opción de seguimiento del recorrido en la imagen. Para obtener magnitudes físicas, además del seguimiento se necesita calibración. La observación cualitativa puede aprovechar la forma visible sin convertirla todavía en distancia, velocidad o aceleración (Kinovea, s. f.-a, Annotation user interface; Kinovea, s. f.-l, Tracking).
La revisión debe fijarse especialmente en cruces, oclusiones y cambios bruscos de apariencia. Si una pelota pasa delante de una prenda del mismo color, el sistema puede seguir un detalle diferente. Una trayectoria que cambia repentinamente debe contrastarse con las imágenes antes de interpretarla como una aceleración del objeto.
Cuando el punto no se ve, distinguiremos la posición observada de una estimación o de un valor interpolado. Si el objetivo del análisis exige saber qué ocurrió durante la oclusión, la imagen disponible quizá no responda la pregunta. Rellenar un vacío matemáticamente puede servir para un propósito definido, pero no crea una observación directa.
Al repetir un seguimiento manual, conservamos los criterios y documentamos qué posiciones se corrigieron. La diferencia entre dos digitizaciones informa sobre el procedimiento. No debe borrarse únicamente para que las curvas coincidan: revisar una discrepancia y esconderla son acciones distintas.
Medir posiciones y distancias: definir extremos y unidades
La distancia entre dos puntos, la posición respecto al origen y el desplazamiento durante un intervalo son magnitudes diferentes. Las herramientas pueden mostrar números para cada una; la interpretación depende de elegir la que corresponde a la pregunta. Nombrar los extremos evita trasladar una medida geométrica a otro significado sin advertirlo.
El manual describe marcadores para posiciones y líneas para separaciones entre puntos. La medida espacial utiliza la unidad definida durante la calibración. La visualización de una medida se configura desde las opciones del objeto, según la cantidad que puede representar (Kinovea, s. f.-g, Measuring positions and distances).
Una separación horizontal de y una vertical de entre dos posiciones producen una separación recta de . Ese cálculo no entrega la longitud del recorrido si el punto siguió una curva entre ambas. Para estimar el recorrido necesitamos posiciones intermedias y reconocer el efecto de su muestreo.
Las mediciones de objetos corporales requieren otra precaución: una longitud proyectada puede cambiar al girar el segmento fuera del plano sin que haya cambiado su longitud física. La variación registrada puede informar sobre la proyección y no sobre una modificación anatómica. Ninguna etiqueta de distancia transforma automáticamente una imagen en una medición tridimensional.
Es útil conservar tanto las coordenadas utilizadas como la cantidad derivada. Así podemos revisar si un cambio procede de los puntos, de una conversión de unidades o de una fórmula posterior. Una cifra aislada pierde esa trazabilidad.
Medir ángulos: tres puntos, un plano y una convención
Un ángulo requiere dos direcciones y un vértice definidos. En una imagen corporal solemos representarlos mediante tres puntos, pero esos puntos no muestran necesariamente los ejes anatómicos completos. La medida debe describirse como la configuración geométrica que realmente utilizamos, con el plano y la referencia que permiten interpretarla.
La herramienta angular permite colocar sus extremos y ajustar opciones de sentido, signo o ángulo suplementario. El manual distingue además herramientas respecto a los ejes de la imagen y un goniómetro con referencia. Para medir fuera de la vista ortogonal se necesita un plano calibrado que contenga los puntos (Kinovea, s. f.-f, Measuring angles).
En un ejemplo geométrico hipotético, dos segmentos forman un ángulo interno de . Si una convención define la cantidad de interés como el suplemento, su valor es . No hay una contradicción entre ambos resultados: responden a definiciones distintas. Esa transformación solo tiene sentido si la referencia elegida corresponde a lo que queremos describir.
Las coordenadas de tres puntos también permiten calcular el ángulo mediante el producto escalar de los vectores que parten del vértice. Si y representan esas direcciones, . Esta relación determina la separación geométrica, pero no crea una definición clínica de flexión a partir de puntos arbitrarios.
Un ángulo observado no establece por sí solo una lesión, una causa de dolor o una técnica óptima. Interpretarlo requiere criterios pertinentes al propósito y reconocer cuánto puede depender de perspectiva, identificación de puntos y convención.
Paso 8. Leer velocidad y aceleración sin olvidar de dónde proceden
La velocidad y la aceleración se obtienen a partir del cambio de posiciones con el tiempo. Por eso dependen de la calibración espacial, de la escala temporal y del seguimiento. Un error pequeño en una posición puede tener un efecto apreciable en una derivada, especialmente si las imágenes están próximas temporalmente.
La velocidad media de un componente se calcula como . Si un punto pasa de a en , el componente medio es . Este valor resume el intervalo; no demuestra que la velocidad instantánea haya permanecido constante.
La aceleración requiere un cambio de velocidad por unidad de tiempo. Si las coordenadas alternan por una digitización irregular, pueden producir oscilaciones que no pertenecen al movimiento. El cálculo no identifica por sí solo qué variación es física y cuál procede del seguimiento.
Crenna y colaboradores analizan el problema de filtrar señales biomecánicas y la sensibilidad de las cantidades derivadas. Su trabajo permite recordar que el tratamiento de la señal debe justificarse según datos y propósito, no aplicarse únicamente porque una curva suave resulte visualmente más convincente (Crenna et al., 2021).
Las definiciones de posición, velocidad y aceleración corresponden a la cinemática. Hall desarrolla esas distinciones, que conservan su significado aunque cambie el programa utilizado. La fuerza muscular no se convierte en una medida directa al mostrar una curva de aceleración (Hall, 2015, pp. 310–312 y 317–321).
Filtrado de coordenadas: una decisión que debe permanecer visible
Filtrar modifica el tratamiento de la serie, con el propósito de separar variaciones relevantes de componentes consideradas ruido. Esa decisión influye en las curvas obtenidas, especialmente en sus derivadas. El informe debe conservar si se aplicó filtrado y cómo se configuró, en lugar de presentar el resultado como una lectura independiente del procesamiento.
La documentación de Kinovea señala que los diagramas cinemáticos calculan sus magnitudes a partir de coordenadas filtradas y describe una opción para desactivar ese filtrado. También explica que el corte estimado depende de la trayectoria. Conviene revisar esa información en la versión utilizada y no atribuir un mismo tratamiento a cualquier tabla exportada (Kinovea, s. f.-e, Kinematics).
Un ejemplo conceptual aclara el problema: una serie puede contener un cambio breve que interesa al análisis y variaciones de digitización que no interesan. Suprimir toda oscilación no identifica automáticamente cuál era cuál. Si el procesamiento altera el acontecimiento temporal o la amplitud que queremos estudiar, la mejora visual no basta para justificarlo.
Es recomendable conservar las coordenadas originales para poder revisar el tratamiento. Comparar series con y sin procesamiento permite describir qué cambió. No constituye, por sí solo, una validación de la señal filtrada, pero hace visible una decisión que de otro modo permanecería oculta.
Cuando dos intentos se comparan, las diferencias de tratamiento también importan. Filtrar uno de manera distinta puede generar diferencias en picos o derivadas que luego se atribuyan al gesto. La coherencia metodológica necesita acompañar a la coherencia de la tarea.
Paso 9. Exportar datos y distinguir las dos rutas
Exportar conserva resultados en un formato utilizable fuera del programa, pero no todas las rutas producen las mismas cantidades. Una tabla puede contener coordenadas sin filtrar y otra magnitudes calculadas desde coordenadas filtradas. Antes de compararlas, debemos comprobar su procedencia, sus unidades y el significado de cada columna temporal.
El manual de exportación distingue los datos obtenidos desde los diagramas cinemáticos y los convertidores de anotaciones a hojas de cálculo. Los primeros pueden exportar magnitudes cinemáticas en CSV; los segundos trasladan coordenadas sin calcular velocidades o aceleraciones y utilizan otro tratamiento de los datos. Esta distinción evita comparar ambas tablas como si fueran salidas equivalentes (Kinovea, s. f.-c, Exporting data and measurements).
Una comprobación elemental consiste en identificar encabezados, unidad de tiempo y primer valor de la serie. Si el tiempo está en milisegundos, debemos convertirlo a segundos antes de calcular una velocidad en metros por segundo. Un formato de tiempo presentado como texto también necesita interpretación antes de utilizar una diferencia numérica.
La hoja de cálculo puede introducir problemas nuevos: separador decimal, columnas reconocidas como texto o redondeo durante la importación. Revisamos algunas filas contra el archivo exportado y documentamos transformaciones posteriores. Un gráfico correctamente dibujado puede seguir utilizando una columna que se interpretó con una unidad equivocada.
No se deben atribuir capacidades adicionales al formato. Exportar un CSV no aumenta la información del video, ni convierte coordenadas proyectadas en posiciones tridimensionales. La tabla conserva el resultado del procedimiento que realmente se realizó.
Guardar anotaciones y separar análisis de presentación
Una presentación visual y un archivo revisable cumplen funciones distintas. La primera comunica una observación; el segundo conserva las decisiones del análisis para poder modificarlas y comprobarlas. Mantener el video original junto con las anotaciones evita depender únicamente de un archivo donde los dibujos hayan quedado incorporados de forma permanente.
Kinovea guarda anotaciones en archivos KVA. El manual recomienda conservarlos junto al video para recuperarlos al volver a abrirlo. Pueden almacenar elementos como dibujos, trayectorias y datos de calibración. Esa relación entre archivos debe preservarse al organizar o compartir el análisis (Kinovea, s. f.-i, Saving and loading annotation files).
Un video exportado con anotaciones sirve para mostrar una explicación, pero los dibujos pintados sobre sus imágenes dejan de ser elementos editables. La documentación recomienda conservar el original y las anotaciones cuando se busca minimizar pérdida de información (Kinovea, s. f.-d, Exporting videos).
La copia destinada al análisis debe conservar los puntos y su contexto. La versión que se comparte con estudiantes o colegas puede requerir otra presentación y un acceso delimitado. Cuando aparecen personas, corresponde gestionar la autorización y la finalidad del uso de sus imágenes dentro del contexto institucional; medir un gesto no autoriza por sí solo su difusión pública.
Un informe reproducible incluye el identificador del original, el archivo de anotaciones, la versión del programa y las tablas utilizadas. Si esos elementos se separan, debe mantenerse una forma de relacionarlos. Un nombre consistente ayuda, pero no sustituye al registro de las condiciones de medida.
Comparar dos intentos sin confundir sincronización y equivalencia
Ver dos videos juntos facilita localizar diferencias de secuencia. Para que la comparación sea pertinente, ambos deben compartir una definición del acontecimiento de referencia. Alinear pantallas no hace equivalentes sus planos, escalas o tareas; esas condiciones deben revisarse aparte antes de atribuir las diferencias visibles a un cambio de ejecución.
La documentación permite abrir dos pantallas de reproducción y mover sus cursores de manera independiente. También presenta una superposición para videos capturados en un mismo entorno con cámara estática. Esa función visual debe interpretarse dentro de la geometría de grabación, no como una corrección universal de perspectivas distintas (Kinovea, s. f.-b, Comparison).
En un ejemplo hipotético podemos comparar dos recepciones desde el primer contacto visible. Si una se grabó desde otra posición o con otra distancia, sus puntos pueden ocupar lugares distintos en la pantalla aunque la configuración física sea semejante. La sincronización temporal no corrige esa diferencia espacial.
La tarea también debe describirse: objeto, distancia, velocidad de llegada, instrucción y condiciones de participación. Comparar acciones con restricciones diferentes puede ser útil, pero responde a una pregunta diferente de comparar dos ejecuciones de la misma tarea. La explicación docente debe conservar esa distinción.
La lectura puede concentrarse en una relación concreta, como qué ocurre antes y después del contacto. No necesitamos cubrir la pantalla con todas las medidas disponibles. Unas pocas observaciones trazables suelen explicar mejor el problema que una colección de ángulos sin un criterio común.
Qué respalda la investigación y hasta dónde llega
La validez y la fiabilidad dependen del procedimiento y de la magnitud examinada. No son propiedades que una instalación transfiera a cualquier video. La investigación puede respaldar determinados usos bajo condiciones estudiadas; trasladar ese respaldo a otra tarea requiere reconocer qué cambia en la adquisición y en el análisis.
Puig-Diví y colaboradores analizaron Kinovea 0.8.24 con una figura bidimensional de laboratorio, comparando coordenadas y evaluando distancias y ángulos desde varias perspectivas. El trabajo apoyó su uso bajo el procedimiento estudiado y favoreció una vista ortogonal. Sus limitaciones incluyen que la figura no era una persona en movimiento real. No valida todas las medidas deportivas ni demuestra la precisión de una versión posterior en cualquier cámara (Puig-Diví et al., 2019).
En nuestro propio procedimiento, repetir una digitización permite investigar cuánto depende del observador y de la selección de puntos. Obtener valores similares es relevante para la repetibilidad, pero no demuestra que estén próximos al valor físico. Una escala incorrecta puede producir un sesgo estable en todas las repeticiones.
La incertidumbre de medida ayuda a separar esos problemas. Cuando el cambio entre intentos es pequeño frente a la variación del procedimiento, no resulta apropiado describirlo con seguridad como una mejora. Necesitamos una comparación que contemple la calidad y el alcance de las medidas disponibles.
Una práctica docente centrada en observar y justificar
Una actividad educativa puede enseñar a construir una medida sin convertir cada video en una evaluación del cuerpo de un estudiante. La propuesta siguiente es hipotética: utiliza un objeto sencillo, una pregunta delimitada y roles de observación. El objetivo es explicar decisiones y límites, no demostrar un efecto de aprendizaje mediante un resultado inventado.
El grupo puede analizar una pelota que cruza una zona visible, con un encuadre estable y una referencia conocida. Una persona identifica el punto; otra revisa la escala; otra contrasta los tiempos. Antes de utilizar una herramienta, cada rol explica qué información necesita y cuál no puede obtener de esa imagen.
Una primera tarea entrega datos espaciales y temporales hipotéticos para comprobar la aritmética. Después, otra tarea utiliza un registro propio para discutir la localización de puntos. Separarlas evita presentar como medidos valores que solo se introdujeron para aprender a calcular. Los desacuerdos de identificación se conservan como parte del problema metodológico.
La devolución docente puede centrarse en si la magnitud fue definida, las unidades son coherentes y el resultado responde a la pregunta. No es necesario clasificar a las personas por un ángulo corporal observado. La evaluación de la competencia motriz requiere criterios relacionados con la situación y con el propósito educativo, más amplios que una medición aislada.
Para ampliar la actividad, un grupo puede seguir el mismo registro con Tracker y comparar procedimientos de seguimiento. La coincidencia o la diferencia entre programas se interpreta revisando definiciones, calibraciones y tratamiento, sin declarar ganador al que muestre más decimales.
Cómo redactar un informe breve que otra persona pueda revisar
El informe debe permitir reconstruir el razonamiento sin depender de la memoria de quien hizo el análisis. Presenta la pregunta, la adquisición, las definiciones y las transformaciones antes del resultado. Esta organización conecta cada cifra con una decisión concreta y ayuda a reconocer si el video disponible responde realmente al propósito planteado.
Una descripción útil incluye versión de Kinovea, identificación del archivo, frecuencia de captura conocida, intervalo, tipo de calibración, referencia física y unidad. Después define puntos, ejes, acontecimientos, seguimiento y tratamiento de coordenadas. La lista no se rellena por formalidad: cualquier elemento desconocido que afecte al resultado debe permanecer señalado.
El resultado se expresa con la magnitud correcta y la precisión compatible con el procedimiento. Si se calcula una velocidad media, se identifica el intervalo. Si se mide un ángulo, se nombra su convención. La imagen anotada puede apoyar la lectura, mientras una tabla conserva las coordenadas y tiempos necesarios para revisar el cálculo.
La interpretación ocupa un lugar distinto. Podemos afirmar que una posición proyectada cambió entre dos imágenes si el registro lo muestra; explicar por qué ocurrió requiere otra evidencia. Una diferencia de ejecución, una decisión táctica o una condición del entorno no debe presentarse como causa demostrada únicamente porque coincide con el cambio de la curva.
La revisión final comprueba unidades, referencias, archivo original y limitaciones de visibilidad. Si una medida depende de una oclusión, una profundidad no controlada o una frecuencia desconocida, es más preciso delimitarla que convertirla en un número aparentemente definitivo.
Preguntas frecuentes sobre Kinovea y análisis biomecánico
Estas respuestas aclaran decisiones que suelen aparecer al empezar a medir videos. Conviene mantenerlas conectadas con el procedimiento completo: la misma herramienta puede producir una anotación útil y una medida inadecuada si se utiliza sin escala, sin un plano conocido o con tiempos que no corresponden a la captura.
¿Kinovea permite medir movimientos en tres dimensiones?
Su calibración espacial documentada trabaja con puntos sobre un plano conocido. Una cuadrícula de perspectiva no reconstruye automáticamente posiciones en un espacio tridimensional arbitrario. Si el movimiento sale del plano, la medida proyectada debe reconocerse como tal. La pregunta puede requerir otra adquisición o un método tridimensional.
¿Basta con poner una regla visible para calibrar el video?
No. La referencia debe tener una longitud conocida y una relación espacial pertinente con el movimiento. Para calibración por línea, la documentación exige un plano paralelo a la imagen. Una regla situada a otra profundidad puede producir una escala inadecuada, aunque sus extremos se marquen con cuidado y el cálculo sea consistente.
¿La cámara lenta cambia el tiempo real de una acción?
La reproducción lenta cambia cómo inspeccionamos las imágenes, no la duración física registrada. Un archivo puede tener frecuencias de captura y reproducción distintas. Es necesario identificar la frecuencia de captura para interpretar tiempos y velocidades. Reproducir lentamente tampoco crea imágenes de acontecimientos que no fueron capturados.
¿Las tablas exportadas por Kinovea contienen siempre los mismos datos?
No. El manual distingue exportaciones desde diagramas cinemáticos y conversiones de anotaciones a hojas de cálculo. Pueden diferir en filtrado, magnitudes calculadas y formato temporal. Antes de comparar tablas, revisa la ruta de exportación, los encabezados, las unidades y el procesamiento que corresponde a cada archivo.
¿Un ángulo medido en Kinovea sirve para diagnosticar una lesión?
Una medida proyectada de ángulo no constituye por sí sola un diagnóstico. Depende de puntos, plano, perspectiva y convención. Su interpretación necesita criterios y evaluación pertinentes al propósito. El video puede aportar información, pero no demuestra automáticamente una causa de dolor ni la presencia de una lesión.
Referencias
- Crenna, F., Rossi, G. B., & Berardengo, M. (2021). Filtering biomechanical signals in movement analysis. Sensors, 21(13), 4580. https://doi.org/10.3390/s21134580.
- Hall, S. J. (2015). Basic biomechanics (7th ed.). McGraw-Hill Education. Registro bibliográfico.
- Kinovea. (s. f.-a). Annotation user interface. Manual oficial.
- Kinovea. (s. f.-b). Comparison. Manual oficial.
- Kinovea. (s. f.-c). Exporting data and measurements. Manual oficial de la versión 0.9.5.
- Kinovea. (s. f.-d). Exporting videos. Manual oficial.
- Kinovea. (s. f.-e). Kinematics. Manual oficial.
- Kinovea. (s. f.-f). Measuring angles. Manual oficial.
- Kinovea. (s. f.-g). Measuring positions and distances. Manual oficial.
- Kinovea. (s. f.-h). Measuring time. Manual oficial.
- Kinovea. (s. f.-i). Saving and loading annotation files. Manual oficial.
- Kinovea. (s. f.-j). Spatial calibration. Manual oficial.
- Kinovea. (s. f.-k). Time calibration. Manual oficial.
- Kinovea. (s. f.-l). Tracking. Manual oficial.
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