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Historia, filosofía y educación corporal

Olimpismo en el siglo XXI: pandemia, participación y legado

EDUFISICA · 11 min de lectura · Actualizado el 9 de octubre de 2026

Los Juegos Olímpicos recientes permiten observar algo más que cambios en el rendimiento deportivo. En ellos se cruzan decisiones sanitarias, formas de representación, desigualdades de acceso y proyectos urbanos. Para comprenderlos conviene distinguir tres preguntas: qué se prometió, qué se organizó y qué cambió después. Las respuestas pueden coincidir, pero no son intercambiables.

Este recorrido examina las reformas iniciadas en 2014, la presencia de atletas refugiados, el aplazamiento de Tokio, la participación femenina en París y los desafíos de evaluar el legado. Se conecta con la formación del olimpismo moderno y con la historia de los Juegos durante la Guerra Fría: el presente tampoco puede separarse de sus instituciones, sus conflictos ni sus formas de imaginar una sociedad mejor.

Entrada del recinto de tenis de Ariake con señalización de Tokyo 2020 en julio de 2021.
Entrada de la pista central de tenis de Ariake, Tokio, fotografiada el 17 de julio de 2021. Fotografía de Syced, CC0 1.0; reducida y convertida a WebP. La imagen documenta la instalación, no una prueba disputada. Ver ficha del archivo · Uso de la imagen

2014–2025: reformar los Juegos y explicar para qué

El Comité Olímpico Internacional aprobó Olympic Agenda 2020 en su 127.ª Sesión, en diciembre de 2014, con cuarenta recomendaciones. En marzo de 2021, la 137.ª Sesión adoptó otras quince para 2021–2025. Su informe de cierre revisa actuaciones sobre sostenibilidad, atletas, participación y gobernanza. Se trata de orientación y balance institucional. [1]

La distinción es decisiva. Una recomendación expresa una dirección de trabajo; una medida concreta modifica una regla, asigna recursos o crea un programa. A su vez, el resultado debe examinarse con información sobre lo que sucedió. Si se confunden estos niveles, cualquier declaración ambiciosa puede parecer una transformación ya alcanzada. Leer la historia reciente exige detenerse en esa distancia, incluso cuando el documento describe su propia gestión en términos favorables.

También cambia la pregunta histórica. Ya no basta con identificar la ciudad anfitriona o memorizar un medallero. Es necesario analizar quién define las prioridades, qué responsabilidades corresponden a cada institución y mediante qué procedimientos se conoce el cumplimiento. Esta lectura enlaza con el estudio de las ciudades, los medios y los derechos en los Juegos Olímpicos.

Río 2016: competir sin representar una delegación nacional convencional

Creado por el COI en 2015, el Equipo Olímpico de Refugiados participó por primera vez en Río 2016 con diez atletas en tres deportes. La Olympic Refuge Foundation se constituyó en 2017. [1] Esta representación abre una cuestión que no sigue la correspondencia habitual entre atleta y comité olímpico nacional.

Su importancia histórica no depende únicamente del número de integrantes. Permite preguntar cómo se reconoce una trayectoria deportiva cuando el desplazamiento forzado interrumpe la pertenencia institucional ordinaria. Sin embargo, la existencia del equipo no demuestra por sí sola que todas las personas refugiadas puedan entrenar, competir o acceder a instalaciones. Una participación de élite y una política de acceso cotidiano tienen escalas y destinatarios diferentes.

Desde una perspectiva educativa, el caso invita a discutir pertenencia y dignidad sin convertir a los atletas en símbolos anónimos de sufrimiento. En una actividad de aula hipotética, el alumnado podría comparar qué representa una bandera nacional, qué expresa una delegación de refugiados y qué información haría falta para conocer las oportunidades deportivas de las personas desplazadas. El propósito sería comprender la representación, no atribuir a todos los integrantes una misma historia personal.

Los derechos de los atletas: una declaración y sus límites

La Athletes’ Rights and Responsibilities Declaration, adoptada en 2018, es de carácter aspiracional. Según el COI, su consulta reunió a más de 4.200 atletas de 190 países. [1] El carácter de la declaración importa: reconocer una aspiración no equivale a una garantía jurídica idéntica en todos los países, disciplinas y organizaciones.

Para analizarla conviene preguntar qué dispone cada reglamento, qué mecanismos reciben una reclamación y quién puede revisar una decisión. Son preguntas sobre la aplicación, no motivos para desechar el documento. Una declaración puede ayudar a formular expectativas y orientar cambios, mientras que su eficacia concreta requiere observar los procedimientos y las experiencias de quienes los utilizan.

La cuestión conecta con la ética de la Educación Física y del deporte. Reconocer a una persona como sujeto de derechos implica examinar cómo se toman decisiones sobre su participación y cómo puede hacerse oír. En el ámbito escolar, esta reflexión puede trasladarse a reglas comprensibles, posibilidades de expresar desacuerdos y criterios de evaluación explícitos, sin equiparar una clase con la estructura jurídica del deporte internacional.

Tokio 2020, celebrado en 2021: el calendario también tiene historia

El 24 de marzo de 2020, una declaración conjunta del COI y del comité organizador anunció el aplazamiento de los Juegos de Tokio a una fecha posterior a 2020 y no más tarde del verano de 2021. La decisión se vinculó a la pandemia de COVID-19. El mismo documento mantuvo la denominación Tokyo 2020. Seis días después se comunicó el nuevo calendario olímpico, del 23 de julio al 8 de agosto de 2021; los Juegos Paralímpicos se programaron del 24 de agosto al 5 de septiembre. [2, 3]

Por tanto, el nombre de la edición y el año de celebración deben distinguirse. Una tabla que coloca Tokio 2020 entre los acontecimientos de 2020 sin aclaración puede transmitir una cronología equivocada. El detalle resulta especialmente relevante al comparar documentos: un texto escrito antes del aplazamiento puede describir un programa previsto que después cambió. La fecha de publicación forma parte del significado de la fuente.

El aplazamiento permite examinar otra dimensión del deporte: depende de calendarios de preparación, clasificación, viajes y organización que pueden alterarse por circunstancias externas a la competencia. No autoriza a suponer que todos los deportistas experimentaron el cambio del mismo modo. Para conocer sus efectos específicos sería necesario estudiar trayectorias y contextos concretos. La decisión común y la experiencia individual pertenecen a niveles distintos de análisis.

La fotografía que acompaña este artículo documenta la entrada de una instalación de tenis de Ariake en julio de 2021. No representa una competición en marcha ni demuestra cómo fue la experiencia de los participantes. Leer una imagen histórica requiere esa misma precisión: identificar cuándo se produjo, qué muestra y qué queda fuera de su encuadre.

Beijing 2022: la pandemia no terminó con el cierre de Tokio

El informe de cierre incluye Tokio y Beijing 2022 entre las ediciones organizadas durante la pandemia. [1] Estudiarlas juntas evita reducir esta etapa a un aplazamiento: el problema sanitario atravesó más de una edición y más de una temporada deportiva.

Aquí es importante separar la valoración del organizador de una evaluación independiente. Que una institución considere satisfactoria su actuación no basta para demostrar la ausencia de riesgos ni una experiencia uniforme. Las afirmaciones sobre salud, protección o efectos personales necesitan documentación específica. El hecho histórico que puede establecerse con este balance es la organización de ambas ediciones en el contexto pandémico y la forma en que el COI incorporó ese contexto a su relato.

En términos de historia de la educación corporal, el caso amplía la relación entre salud y deporte. La salud no aparece únicamente como una finalidad del ejercicio; también condiciona la posibilidad de reunir a personas y celebrar una competición. Esta diferencia se estudia con mayor amplitud en la historia de la salud, la medición y la Educación Física.

París 2024: plazas equilibradas y participación efectiva

La página histórica del COI sobre igualdad de género distingue dos datos de París 2024: la distribución igualitaria de plazas y una participación femenina efectiva de alrededor del 49 %. La igualdad en la asignación de cupos constituye una característica del programa; el porcentaje de participantes describe quiénes estuvieron presentes. Una formulación precisa debe conservar ambas medidas, en lugar de convertir automáticamente la primera en un reparto exacto de la segunda. [4]

La misma fuente registra una participación femenina del 2,2 % en París 1900, del 23 % en Los Ángeles 1984 y del 44 % en Londres 2012. Estas cifras permiten observar una transformación considerable en el acceso a la competición olímpica. No permiten concluir, por sí solas, que desaparecieron las diferencias en financiación, liderazgo, atención mediática o posibilidades de entrenamiento. Cada una de esas dimensiones requiere indicadores propios. [4]

El contraste ofrece una herramienta útil para leer anuncios institucionales. Antes de valorar un porcentaje conviene averiguar su denominador: plazas disponibles, atletas inscritos, personas que compitieron, eventos o integrantes de órganos directivos. Todos pueden referirse a participación, pero responden a preguntas distintas. La precisión estadística también es una forma de respeto por la historia de las mujeres y sus oportunidades en la Educación Física.

Los Juegos Paralímpicos requieren una lectura propia

El informe anual 2024 del Comité Paralímpico Internacional contabiliza en París 168 comités paralímpicos nacionales y el Equipo Paralímpico de Refugiados, es decir, 169 delegaciones. También registra 1.978 atletas mujeres. La diferencia entre comités nacionales y delegaciones explica por qué dos cifras cercanas pueden ser correctas sin ser equivalentes. El equipo de refugiados forma parte del total de delegaciones, aunque no constituya un comité nacional. [5]

Conviene mantener esta precisión institucional. Los Juegos Olímpicos y los Paralímpicos comparten referencias temporales y territoriales, pero no son una única competición. El COI y el IPC elaboran documentos distintos, y sus estadísticas no deben mezclarse como si describieran el mismo conjunto de participantes. Tampoco corresponde trasladar una afirmación de paridad del programa olímpico al paralímpico sin revisar sus propios datos.

La presencia internacional de atletas con discapacidad tiene relevancia histórica; aun así, el acceso al deporte cotidiano necesita examinarse por separado. Una transmisión televisiva, una medalla o una instalación accesible no describen toda la experiencia de una comunidad. La pregunta educativa pertinente es qué oportunidades existen para participar de manera sostenida, con qué apoyos y bajo qué condiciones. Celebrar un acontecimiento y evaluar esas condiciones son tareas complementarias.

Qué significa legado y cómo se puede evaluar

El informe de la OCDE sobre el legado de París 2024, publicado en 2025, estudia prácticas e innovaciones vinculadas con empleo, contratación pública, infraestructura, actividad física, inclusión y cultura. Su finalidad declarada es identificar actuaciones que puedan orientar a futuros organizadores y a políticas de desarrollo local. La propia publicación propone leerlas junto con informes de impacto y evaluación. [6]

Esto evita tratar el legado como un beneficio automático. Una instalación construida es un resultado material; su utilización posterior exige conocer horarios, costes, mantenimiento y población usuaria. Un programa de actividad física puede formular un objetivo valioso, pero para establecer sus efectos hace falta observar la participación y su continuidad. Estas son preguntas de evaluación, no afirmaciones de que un evento concreto haya producido siempre un efecto determinado.

Además, los cambios posteriores a unos Juegos pueden tener varias causas. Si aumenta una práctica deportiva, conviene examinar otras políticas, cambios en la oferta, recursos disponibles y tendencias previas. La proximidad temporal ayuda a formular una hipótesis, pero no demuestra por sí misma una relación causal. Por eso una historia rigurosa describe la intervención y el resultado observado antes de atribuir un efecto.

El siguiente cuadro organiza preguntas que el lector puede utilizar para comparar documentos. No asigna una calificación a las ciudades ni presupone que exista una sola respuesta válida para todas ellas.

DimensiónQué puede observarseQué conviene comprobarQué no demuestra por sí solo
ParticipaciónPlazas, inscripciones y participantesDenominador, año y competiciónIgualdad en todos los ámbitos deportivos
InfraestructuraInstalaciones construidas o reutilizadasUso posterior, acceso y mantenimientoMejora automática de la actividad física cotidiana
RepresentaciónPresencia de distintas delegacionesReglas de acceso y apoyos disponiblesExperiencias equivalentes de todas las personas
Programas educativosActividades y recursos ofrecidosAlcance, duración y evaluación del aprendizajeAdopción uniforme de los valores propuestos
ComunicaciónAudiencias y contenidos difundidosMétodo de cálculo y población alcanzadaCambio duradero de actitudes o comportamientos

Milano Cortina 2026 y la diferencia entre previsión y resultado

La página del COI sobre igualdad de género registra que las mujeres representaron el 46,7 % de los atletas de Milano Cortina 2026. Es un dato referido a los Juegos de Invierno; no debe confundirse con el programa de verano de París ni con porcentajes anunciados antes de la celebración. La comparación exige conservar el tipo de edición y la fecha de la información. [4]

La misma cautela se aplica a Los Ángeles 2028. En octubre de 2026, su organización y las decisiones sobre el programa pertenecen al terreno de la preparación. Pueden describirse como acuerdos o previsiones, pero no como resultados de unos Juegos ya celebrados. Una fuente reciente puede actualizar una decisión sin convertir el futuro en un hecho consumado.

Esta distinción vuelve a conectar el olimpismo con el trabajo histórico más amplio: una fuente debe situarse en su momento de producción. Los libros ofrecen marcos de comprensión y reconstrucciones de etapas anteriores; los documentos posteriores permiten estudiar cambios que sus autores todavía no podían conocer. La relación entre ambos se desarrolla en la reseña de la historia y filosofía del deporte y la Educación Física de Mechikoff.

Cómo trabajar esta historia en Educación Física

Una propuesta de aula hipotética consiste en comparar una declaración de objetivos, una decisión organizativa y un informe posterior. El alumnado puede identificar quién firma cada texto, qué fecha tiene, qué población describe y qué evidencia presenta. Después puede redactar una conclusión breve que distinga los acuerdos, los datos y las cuestiones todavía abiertas. La actividad enseña a leer el deporte como un fenómeno social documentado.

Otra posibilidad es construir una línea del tiempo con dos tipos de fechas: la decisión y la realización. El aplazamiento de Tokio permite observar con claridad esa diferencia. La distribución de plazas de París, por su parte, ofrece un punto de partida para interpretar porcentajes sin perder de vista a las personas que representan. Son ejemplos de trabajo conceptual, no instrumentos para medir la capacidad física del estudiante.

El recorrido puede continuar hacia atrás, a las relaciones entre ciudadanía y formación corporal en Grecia y Roma, o hacia el estudio de las instituciones que hicieron posible el deporte moderno organizado. De este modo, el olimpismo reciente deja de ser una sucesión de sedes y se convierte en una entrada a la historia de las decisiones, las oportunidades y los fines de la práctica corporal.

Bibliografía

  1. International Olympic Committee. (s. f.). Olympic Agenda 2020+5: Closing Report. Informe institucional, apartados Executive Summary y recomendaciones sobre derechos de los atletas y refugiados. Consultar fuente
  2. International Olympic Committee y Tokyo 2020 Organising Committee. (2020, 24 de marzo). Joint Statement from the International Olympic Committee and the Tokyo 2020 Organising Committee. Consultar fuente
  3. Binner, A. (2020, 30 de marzo). New Tokyo 2020 Olympic dates will be 23 July to 8 August 2021. Olympics.com. Consultar fuente
  4. International Olympic Committee. (s. f.). Gender equality through time. Página institucional consultada el 9 de octubre de 2026. Consultar fuente
  5. International Paralympic Committee. (s. f.). IPC Annual Report 2024. Informe anual, apartado Paris 2024 Paralympic Games. Consultar fuente
  6. OECD. (2025). The Legacy of the Paris 2024 Olympic and Paralympic Games: Upping the Game. OECD Publishing. Consultar fuente