
EDUFISICALa formación corporal dentro de un orden social
Estudiar la educación nahua anterior a la conquista exige evitar una equivalencia inmediata con las asignaturas actuales. El trabajo, la danza, las obligaciones rituales y la preparación para la guerra formaban parte de relaciones educativas más amplias. Su presencia no demuestra que existiera una educación física escolar organizada según nuestro concepto contemporáneo; sí permite investigar cómo determinadas acciones y disposiciones del cuerpo participaban en la formación de una persona.
José Rubén Romero Galván examina estas relaciones en Introducción a la cultura náhuatl prehispánica, publicado por el Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM. Su capítulo sobre educación y escritura distingue aprendizajes institucionales de otros que se desarrollaban en el hogar y en la vida comunitaria. Esta distinción ayuda a reconocer que una historia educativa no puede limitarse a los edificios destinados a enseñar. (Romero Galván, 2023, pp. 140–151)
El horizonte descrito por el autor relaciona conducta y posición social. La formación preparaba para responsabilidades que no eran iguales en todos los grupos. Por eso, comprenderla requiere preguntar para qué se aprendía, quién podía acceder a ciertos conocimientos y qué esperaba la comunidad de quienes los adquirían. La dimensión corporal no estaba separada de esas preguntas.
Calmecac: conocimiento, responsabilidad y disciplina
En la exposición de Romero Galván, el calmecac aparece como una institución vinculada con la preparación de personas destinadas a funciones relevantes de gobierno y religión. Recibía hijos de los pipiltin, el grupo noble, aunque el autor también señala la presencia de algunos jóvenes de origen macehual. La relación con la jerarquía social es importante; reducirla a una separación totalmente impermeable entre dos tipos de alumnos perdería ese matiz. (Romero Galván, 2023, p.141)
El significado literal que ofrece para calmecac es “en la hilera de casas”; reconoce que no sabemos con precisión a qué alude la denominación. Esta cautela lingüística evita convertir una explicación habitual del nombre en una descripción arquitectónica segura. Las palabras y los edificios son testimonios relacionados, pero no equivalentes. (Romero Galván, 2023, p.141)
Los contenidos que el libro identifica incluyen lectura de códices, calendarios y narraciones sobre el pasado comunitario. También se enseñaban maneras de hablar y comportarse ante personas respetadas. El conocimiento podía combinar información, memoria y una forma de presentarse frente a otros. La preparación para dirigir implicaba aprender cómo ejercer una posición, además de adquirir datos. (Romero Galván, 2023, pp.143–145)
La vida cotidiana incluía residencia, vigilancia, tareas de limpieza, recogida de leña y trabajo agrícola. El capítulo se apoya en la descripción de Sahagún para presentar esta organización; nuestra lectura accede a ella a través del estudio de Romero Galván. No se trata de una observación directa de las instituciones anteriores a la conquista. (Romero Galván, 2023, pp.143–144)
El cuerpo no era un contenido aislado
Las tareas del calmecac muestran una relación entre actividad, obligación y formación. Barrer un recinto o transportar leña no puede clasificarse automáticamente como una sesión de ejercicio. El sentido educativo dependía de la organización del trabajo, el vínculo con la institución y las normas que sus participantes debían cumplir.
El libro también describe ayunos, penitencias y sanciones severas. Son prácticas históricas vinculadas a un orden religioso y social; no deben transformarse en recomendaciones educativas actuales. Reconocerlas impide presentar esa formación únicamente como una imagen amable de sabiduría o convivencia, sin atender a sus mecanismos de control. (Romero Galván, 2023, pp.143–145)
La coexistencia de aprendizaje intelectual y disciplina corporal cuestiona una división tajante entre educación de la mente y educación del cuerpo. Sin embargo, esa observación es una lectura analítica del caso, no una afirmación de que los nahuas utilizaran nuestras categorías psicológicas o pedagógicas. Las conexiones pueden examinarse sin atribuirles un vocabulario posterior.
Aquí aparece un vínculo con la epistemología de la educación física: el conocimiento no llega a una persona al margen de su comportamiento y sus relaciones. También resulta pertinente la reflexión sobre el cuerpo y la experiencia, siempre que una comparación conceptual no sustituya la explicación histórica del calmecac.
Telpochcalli: trabajo y preparación para la guerra
El telpochcalli, cuya denominación se traduce como casa de los jóvenes, recibía a hijos de macehualtin. Romero Galván sitúa su enseñanza en tareas productivas y militares. Describe trabajo colectivo en obras, campos y acequias, además de la recogida de leña para la institución y el lugar destinado a cantos. La actividad corporal pertenecía a obligaciones reconocibles dentro de la comunidad. (Romero Galván, 2023, pp.145–147)
La preparación militar aparece como un proceso gradual. El capítulo señala que, alrededor de los quince años y cuando demostraban fuerza suficiente, ciertos jóvenes comenzaban a acompañar expediciones transportando escudos. Después podían recibir funciones y reconocimientos. Esta descripción no autoriza a reconstruir una progresión semanal de entrenamiento ni a atribuir el mismo recorrido a todos los participantes. (Romero Galván, 2023, p.146)
El dato permite reconocer una relación entre capacidad corporal y responsabilidad social. La fuerza se valoraba dentro de una tarea específica, no mediante una prueba deportiva independiente. La evaluación histórica de esas capacidades debe comprenderse en ese contexto antes de compararla con mediciones actuales.
El autor también identifica diferencias en residencia y permisos respecto del calmecac: los jóvenes del telpochcalli podían comer en sus casas y asistir al cuicacalco, donde danzaban hasta tarde. La distinción no significa ausencia de normas o de relaciones religiosas; muestra maneras diferentes de organizar la formación. (Romero Galván, 2023, p.146)
Cantos y danza en la formación comunitaria
La referencia al cuicacalco introduce un lugar donde canto y danza formaban parte de la experiencia de los jóvenes. En los pasajes examinados, Romero Galván lo relaciona con la asistencia de alumnos del telpochcalli y con tareas necesarias para sostener su funcionamiento. La información permite reconocer la práctica; no contiene una descripción completa de sus secuencias de enseñanza. (Romero Galván, 2023, p.146)
Precisamente por eso, no sería riguroso inventar pasos, juegos de calentamiento o ejercicios para completar una supuesta lección nahua. La historia de una danza requiere fuentes sobre movimientos, participantes y circunstancias. Una mención documental constituye un punto de investigación, no un permiso para reconstruir detalles desconocidos.
El contraste con los episodios de juego del Popol Vuh muestra dos clases de testimonios mesoamericanos. Una narración k’iche’ y una explicación de instituciones nahuas no representan la misma sociedad ni el mismo tipo de evidencia. Relacionarlas ayuda a ampliar el panorama mientras se conservan sus diferencias.
La educación de las jóvenes y los límites de la documentación
Romero Galván advierte que la información disponible sobre la educación femenina es menor. Recoge referencias de cronistas a jóvenes que se formaban en templos bajo el cuidado de mujeres mayores y examina imágenes y discursos asociados con tareas domésticas. Esta desigualdad documental obliga a distinguir entre lo que las fuentes permiten describir y lo que permanece incierto. (Romero Galván, 2023, p.147)
No encontrar un relato equivalente al de las instituciones masculinas no demuestra que las mujeres carecieran de conocimientos o formación corporal. Tampoco permite rellenar la ausencia atribuyéndoles un currículo simétrico. El problema requiere estudiar quiénes produjeron los testimonios, qué actividades consideraron dignas de registro y qué aspectos quedaron fuera.
La relación entre género y conocimiento puede examinarse en la organización de responsabilidades que el capítulo describe. Aun así, reconocer una expectativa social no equivale a conocer cada trayectoria individual. El estudio de las normas y el estudio de las experiencias personales deben mantenerse relacionados, sin confundirse.
Aprender mediante palabras, memoria y entretenimiento
Fuera de las instituciones, el capítulo identifica los huehuetlahtolli como un conjunto amplio de discursos antiguos. Incluían consejos, orientaciones morales y narraciones sobre el pasado. Se pronunciaban en momentos significativos y podían ofrecer enseñanzas a los presentes, además de a la persona a quien se dirigían. (Romero Galván, 2023, pp.148–149)
Esta observación amplía la idea de destinatario educativo. Una intervención vinculada con el nacimiento podía ser escuchada por jóvenes y adultos que ya comprendían su contenido. La palabra reafirmaba expectativas compartidas, aun cuando la criatura recién nacida no pudiera entenderlas. El acto de enseñar operaba dentro de una reunión y no únicamente entre dos individuos.
Romero Galván también recoge adivinanzas relacionadas con elementos cotidianos y con el entorno. Las interpreta como un entretenimiento que ejercitaba la agilidad mental. La presencia de diversión impide reducir toda la formación informal a castigos o advertencias, aunque el libro documente también estos mecanismos. (Romero Galván, 2023, pp.149–151)
| Ámbito | Relaciones educativas descritas | Precaución histórica |
|---|---|---|
| Calmecac | Conocimientos, conducta y preparación para responsabilidades. | No trasladar automáticamente su organización a una asignatura actual. |
| Telpochcalli | Trabajo colectivo y formación militar gradual. | No inventar ejercicios ni horarios a partir de tareas documentadas. |
| Cuicacalco | Canto y danza mencionados en la vida juvenil. | La referencia no ofrece una lección completa. |
| Hogar y discursos | Consejos, memoria y aprendizaje en situaciones sociales. | Las normas no describen cada experiencia individual. |
Una historia situada de formación corporal
El caso nahua permite estudiar un conjunto de relaciones entre cuerpo, conocimiento y pertenencia. Su interés no depende de convertirlas en antecedentes exactos de nuestras clases. La comparación resulta más fecunda cuando pregunta cómo una sociedad organizó aprendizajes y responsabilidades, y qué puede conocerse a partir de sus testimonios.
Calmecac, telpochcalli, cantos y enseñanza doméstica forman parte de una explicación situada. No son nombres que deban utilizarse como casillas universales para todo Mesoamérica. Conservar esta escala permite reconocer la riqueza de las instituciones sin borrar diferencias entre pueblos, periodos y experiencias.
Bibliografía
- Romero Galván, J. R. (2023). Introducción a la cultura náhuatl prehispánica. Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas. Capítulo VII, pp.140–151. Edición digital institucional disponible desde 2024. Libro académico de la UNAM. Los testimonios de Sahagún y del Códice Mendoza se examinan mediante este estudio; no se atribuye consulta directa de sus manuscritos.