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Asia · 1017–1030

Al-Bīrūnī y el yoga: traducción, cuerpo y filosofía en el siglo XI

Cómo un tratado de yoga se transformó en diálogo árabe: transmisión de conceptos, decisiones del traductor y límites de su recepción.

Historia y fundamentos · 8 minutos de lectura

Ilustración conceptual de dos libros conectados, una figura en reflexión y arquitecturas simbólicas para representar la circulación del conocimiento.EDUFISICA
La traducción conecta ideas y transforma sus formas de lectura. Ilustración conceptual; no representa un manuscrito, mapa, personaje o lugar histórico concreto.
Transmitir un saber entre culturas
Transmitir un saber entre culturas. Esquema de EDUFISICA.

Cuando una práctica cambia de lengua

La historia global del cuerpo también transcurre en libros traducidos. Una técnica, una explicación de la conciencia o una finalidad espiritual pueden viajar sin que lo hagan todas las condiciones de su práctica. Al llegar a otro medio intelectual, adquieren palabras nuevas; algunas ideas se vuelven familiares y otras permanecen difíciles de expresar. El caso de al-Bīrūnī permite seguir esa transformación en un encuentro entre el yoga de tradición sánscrita y lectores de lengua árabe.

En el siglo XI, este estudioso elaboró el Kitāb Pātanǧal, una obra sobre yoga organizada como diálogo. Philipp A. Maas y Noémie Verdon estudian su relación con el Pātañjalayogaśāstra, el tratado asociado con Patañjali. Su investigación combina comparación textual y análisis de las decisiones del traductor; propone que ese tratado fue la fuente principal de la versión árabe, sin presentar la identificación como una certeza definitiva. (Maas y Verdon, 2018, pp. 285–292 y 312–329)

No estamos ante una clase de educación física en el sentido contemporáneo. El interés histórico reside en cómo se pensaron la conciencia, el cuerpo y la liberación, y en las operaciones necesarias para comunicar esas relaciones a personas formadas en otra tradición. Esta distinción ayuda a comprender el pasado sin reducir sus prácticas a categorías escolares posteriores.

Un itinerario entre Jorezm, Irán y el ámbito gaznávida

Al-Bīrūnī nació en 973 en Jorezm, una región situada al sur del mar de Aral, en el territorio del actual Uzbekistán. Maas y Verdon reconstruyen su itinerario a partir de información dispersa en sus obras: pasó por Ray y Gorgan, regresó a Jorezm y, tras la conquista de esta región por Maḥmūd en 1017, permaneció vinculado a la corte gaznávida. También visitó lugares de los actuales Afganistán y Pakistán. (Maas y Verdon, 2018, pp. 285–292 y 312–329)

Los autores consideran probable que sus intercambios con intelectuales de Asia meridional ocurrieran durante este último periodo. Sin embargo, las circunstancias concretas de esos encuentros no están plenamente documentadas. Por ello, no puede reconstruirse una escena de aprendizaje entre maestro y discípulo, ni atribuirle una práctica personal de yoga a partir de su trabajo como traductor. (Maas y Verdon, 2018, pp. 285–292 y 312–329)

Su producción comprendió astronomía, matemáticas, geografía, historia y farmacología. Esta amplitud importa porque sitúa el estudio del yoga dentro de un proyecto de conocimiento, no como una ocupación aislada. La relación entre lenguas y culturas formaba parte del trabajo de explicar otras formas de ordenar el mundo.

Dos obras y una cronología prudente

El Kitāb Pātanǧal no debe confundirse con el extenso libro de al-Bīrūnī sobre India, conocido habitualmente como Kitāb al-Hind. Este último, compuesto hacia 1030, cita la obra de yoga y otras fuentes relativas a la filosofía y las ciencias de Asia meridional. Maas y Verdon sitúan probablemente la traducción del yoga entre 1017 y 1030: un intervalo de composición, no una fecha exacta conocida. (Maas y Verdon, 2018, pp. 285–292 y 312–329)

La versión árabe se distribuye en cuatro capítulos y contiene una introducción y una conclusión del propio al-Bīrūnī. La conversación entre Pātanǧal y un asceta proporciona el marco narrativo para desarrollar cuestiones de conocimiento, práctica y liberación. La estructura conserva correspondencias con el tratado sánscrito, aunque la redacción y varios contenidos presentan diferencias. (Maas y Verdon, 2018, pp. 285–292 y 312–329)

Una historia intelectual cuidadosa sigue esas diferencias en lugar de borrarlas. El libro árabe tiene una relación reconocible con su fuente probable y, a la vez, posee una organización propia. Llamarlo traducción no obliga a imaginar una equivalencia palabra por palabra.

Una fuente formada por texto y explicación

El Pātañjalayogaśāstra reúne formulaciones breves, los sūtras, y desarrollos explicativos. En la investigación moderna, estos últimos suelen denominarse Yogabhāṣya. Maas y Verdon discuten la lectura que separa ambos estratos como si al-Bīrūnī hubiera trabajado exclusivamente sobre aforismos acompañados por un comentario desconocido. Su propuesta identifica la fuente principal con el conjunto transmitido como tratado de Patañjali. (Maas y Verdon, 2018, pp. 285–292 y 312–329)

El argumento no se apoya únicamente en títulos semejantes. Examina el orden de las cuestiones, sus relaciones internas y la presencia de pasajes explicativos. Los autores también recuperan el testimonio de al-Bīrūnī sobre su propia labor: declara haber combinado texto y comentario, reorganizado la exposición como preguntas y respuestas y omitido explicaciones lingüísticas. (Maas y Verdon, 2018, pp. 285–292 y 312–329)

Estas decisiones permiten distinguir dos problemas que a menudo se mezclan: qué obra utilizó y qué hizo con ella. Un fragmento ausente puede deberse a selección; una expresión distinta puede responder a la búsqueda de comprensión. Ninguna de las dos situaciones demuestra, por sí sola, que existiera una fuente completamente diferente.

El diálogo como forma de enseñar conceptos

Convertir una exposición en diálogo transforma la experiencia de lectura. La pregunta introduce una dificultad, establece una expectativa y da sentido a la respuesta. En el Kitāb Pātanǧal, algunas preguntas tienen correspondencias en el tratado sánscrito; otras parecen ser elaboraciones del traductor. Maas y Verdon interpretan esta operación como desarrollo de recursos presentes en la fuente, además de una nueva articulación narrativa. (Maas y Verdon, 2018, pp. 285–292 y 312–329)

Una cuestión analizada por los investigadores trata del estado de una persona cuando se detienen determinadas actividades mentales. La comparación exige atender a conceptos técnicos, porque palabras que pueden significar persona o sujeto no desempeñan siempre la misma función filosófica. Traducirlas sin su contexto haría desaparecer parte del argumento. (Maas y Verdon, 2018, pp. 285–292 y 312–329)

Este episodio muestra una dimensión educativa de la transmisión: hacer comprensible una idea no consiste simplemente en acortarla. También exige identificar qué desconoce el lector y qué información necesita para seguir la explicación. El formato dialogado ofrece un camino de acceso, pero ese camino modifica la presentación del conocimiento.

Lo que se explica, lo que se sustituye y lo que se omite

Maas y Verdon identifican distintas estrategias: definición, traducción relativamente literal, sustitución de conceptos, omisión y adición de información. Al-Bīrūnī no aplica una sola regla en todo el libro. Elige procedimientos según el término y según lo que considera inteligible o pertinente para sus lectores. (Maas y Verdon, 2018, pp. 285–292 y 312–329)

Un ejemplo especialmente claro es el tratamiento de īśvara mediante la palabra Allah. La sustitución acerca la exposición a un vocabulario conocido por el público musulmán, pero no produce una identidad completa entre las concepciones religiosas. Los investigadores señalan diferencias en el papel del ser supremo, el destino humano y las relaciones con la acción y sus consecuencias. (Maas y Verdon, 2018, pp. 285–292 y 312–329)

En otros pasajes, una expresión breve recibe información adicional que el lector de la cultura de origen podía completar por sí mismo. Por el contrario, ciertos desarrollos se suprimen. La adaptación tiene, por tanto, ganancias y costes: favorece el acceso y puede desplazar matices. Analizarla exige observar ambos efectos, sin convertir toda diferencia en error ni toda adaptación en equivalencia.

OperaciónQué cambiaPregunta de lectura
Integrar explicacionesLos aforismos y su desarrollo se presentan de manera continua.¿Qué necesita el lector para comprender el argumento?
Crear un diálogoLa exposición se reorganiza mediante preguntas y respuestas.¿Cómo orienta la pregunta la interpretación?
Sustituir términosUna palabra familiar expresa parte de un concepto ajeno.¿Qué semejanzas y diferencias permanecen?
Añadir u omitirSe modifica la información disponible para el público destinatario.¿Qué selección del conocimiento produce esa decisión?

Circulación textual y alcance social

La existencia de una traducción no demuestra una difusión generalizada de sus prácticas. Maas y Verdon describen una recepción medieval limitada: el texto se conserva en un único testimonio conocido y apenas aparece citado en la literatura árabe o persa posterior examinada. Este resultado obliga a separar posibilidad de comunicación, conservación escrita y apropiación social. (Maas y Verdon, 2018, pp. 285–292 y 312–329)

El manuscrito completo fue localizado por Louis Massignon en 1922 en la Biblioteca Köprülü de Estambul, donde el texto figuraba en los márgenes de otro escrito. Hellmut Ritter publicó una edición crítica en 1956. La conservación, con sus dificultades, hizo posible renovar el estudio de la traducción y revisar interpretaciones anteriores basadas en fragmentos. (Maas y Verdon, 2018, pp. 285–292 y 312–329)

El recorrido del documento también pertenece a la historia del conocimiento. Una obra puede tener una recepción reducida en su época y adquirir importancia posterior para comprender encuentros intelectuales. La supervivencia de un manuscrito no equivale a representar todas las experiencias corporales de una región.

Una conexión para una historia global

Este caso une Asia central, meridional y occidental mediante itinerarios, lenguas y lecturas. Permite abandonar una historia organizada como bloques culturales autosuficientes: las ideas sobre cuerpo y conciencia circularon y fueron interpretadas desde marcos distintos. El encuentro no borra las diferencias; precisamente las vuelve visibles.

Para situarlo en la enciclopedia, puede leerse junto con las preguntas epistemológicas sobre el conocimiento corporal y con los métodos de investigación histórica. Las circulaciones de prácticas y las de textos tampoco son idénticas: la historia del polo entre Irán y otras regiones de Asia ofrece otra escala de comparación.

El aporte de al-Bīrūnī a esta historia no exige convertirlo en fundador de una disciplina actual. Su obra permite examinar un problema más específico: cómo se vuelve comprensible un saber al atravesar una frontera lingüística y filosófica. En esa operación, el conocimiento conserva relaciones con su procedencia y adquiere nuevas condiciones de lectura.

Bibliografía

  1. Maas, P. A., y Verdon, N. (2018). On al-Bīrūnī’s Kitāb Pātanǧal and the Pātañjalayogaśāstra. En K. Baier, P. A. Maas y K. Preisendanz (eds.), Yoga in Transformation: Historical and Contemporary Perspectives (pp. 283–334; pasajes utilizados: pp. 285–292 y 312–329). V&R unipress / Vienna University Press. https://doi.org/10.14220/9783737008624. El análisis de fuentes sánscritas y árabes se presenta a través del estudio de estos autores.