Una repetición puede desplazarse más despacio porque cambió la carga, la intención, el recorrido o el estado de quien la realiza. El entrenamiento basado en velocidad convierte ese movimiento en información, pero necesita definir qué se mide y para qué se utilizará. Los cálculos de esta lectura son ejemplos hipotéticos originales: permiten estudiar perfiles, umbrales y errores sin convertir una ecuación en una prescripción personal.

Qué es el entrenamiento basado en velocidad

El entrenamiento basado en velocidad, conocido por las siglas inglesas VBT, utiliza registros de movimiento para orientar decisiones sobre el trabajo de fuerza. Esa denominación reúne operaciones distintas: observar cómo se mueve una carga, comparar sesiones, describir una relación entre carga y velocidad o establecer una regla de interrupción de la serie. Conviene precisar la operación antes de discutir si el método resulta útil.

En el capítulo dedicado a la velocidad en la sala de entrenamiento, Zatsiorsky, Kraemer y Fry (2020) presentan los perfiles carga-velocidad como herramientas de seguimiento y discuten las limitaciones de estimar la fuerza máxima mediante su extrapolación. La velocidad aporta una observación del desempeño en una tarea determinada. Su interpretación exige mantener coherentes la ejecución, la variable escogida y las condiciones de comparación.

Para ordenar el razonamiento, pensemos en un registro hipotético de una barra que recorre medio metro. La pantalla informa una velocidad, pero todavía no conocemos la fase, el promedio utilizado ni la posición del sensor. Antes de decidir si esa cifra representa un cambio de rendimiento, hay que reconstruir cómo se obtuvo. El número aislado ofrece menos información que el registro acompañado de su definición.

Una decisión también debe tener un propósito explícito. Describir una sesión requiere un registro fiel; estimar una carga no medida necesita además un modelo; modificar la sesión incorpora un criterio práctico. Son pasos relacionados, aunque cada uno añade supuestos. Esta diferencia conecta el VBT con la medición biomecánica: observar, calcular e intervenir no equivalen a realizar la misma operación.

Carga, velocidad y fuerza: tres magnitudes diferentes

En una tabla de entrenamiento, la carga externa suele expresarse en kilogramos. Es una masa, mientras la fuerza se expresa en newtons. Si un objeto de masa constante se acelera verticalmente, el balance ideal incluye su peso y su aceleración. Por tanto, multiplicar masa por velocidad no produce potencia mecánica: las dimensiones de ese producto son distintas de las de fuerza por velocidad.

Un ejemplo hipotético permite verlo. Una masa de 40 kg asciende a 0,50 m/s con aceleración vertical de 1 m/s². Si la única fuerza ascendente es la que ejerce un actuador y se adopta g = 9,81 m/s², esa fuerza vale 432,4 N. La potencia instantánea transmitida por ese actuador a la masa resulta 216,2 W. Con aceleración nula, la fuerza sería 392,4 N y la potencia 196,2 W.

F=m(g+a),P=Fv$$F=m(g+a),\qquad P=Fv$$

La misma velocidad instantánea puede aparecer en ambos estados. Lo que cambia es la aceleración y, con ella, la fuerza requerida por el modelo. El cálculo describe el objeto externo, no la suma de las potencias de todos los músculos ni el gasto energético de la persona. Esa frontera debe mantenerse cuando una aplicación presenta resultados bajo la etiqueta de potencia.

Por otra parte, la velocidad es una magnitud con dirección. Una componente vertical positiva indica ascenso según el eje elegido; una componente negativa indica descenso. Algunos dispositivos presentan valores de rapidez o promedios de una fase positiva. Comparar esos resultados requiere comprobar que corresponden al mismo objeto y al mismo intervalo, tal como se estudia en los problemas de cinemática deportiva.

Velocidad media y velocidad pico no son intercambiables

La velocidad media de una fase se calcula dividiendo su desplazamiento por su duración. La velocidad pico es el máximo instantáneo identificado dentro del registro y del procesamiento elegido. Una describe el conjunto del intervalo; la otra selecciona un extremo. Aunque ambas se expresen en metros por segundo, responden a preguntas diferentes y pueden ordenar de manera distinta las repeticiones.

Supongamos dos ascensos hipotéticos de 0,50 m que duran 1,25 s. Su velocidad media vertical es 0,40 m/s. El primero mantiene ese valor en un modelo rectangular ideal; el segundo tiene un perfil triangular simétrico que alcanza 0,80 m/s. Las áreas bajo ambas curvas son iguales a medio metro. Sin embargo, sus velocidades pico son diferentes. El modelo rectangular omite los cambios de velocidad de sus extremos y no representa un arranque físico instantáneo.

v¯=ΔyΔt=0.501.25=0.40 m/s$$\bar v=\frac{\Delta y}{\Delta t}=\frac{0.50}{1.25}=0.40\ \mathrm{m/s}$$

Si un informe combina promedios de un dispositivo con picos de otro, la discrepancia no demuestra necesariamente que alguno mida mal. Puede estar comparando variables diferentes. La comprobación inicial consiste en revisar las etiquetas, la fase y el cálculo. Solo después tiene sentido estudiar acuerdo entre instrumentos, repetibilidad o cambios entre sesiones.

Algunas herramientas calculan promedios sobre una porción seleccionada de la fase, por ejemplo una fase denominada propulsiva. Ese promedio requiere conocer la regla con la que se identificó el intervalo. No debe sustituir automáticamente al promedio de todo el ascenso. Para mantener una serie temporal interpretable, el registro debe conservar el nombre exacto de la variable y el criterio de segmentación utilizado.

Dos señales ideales de velocidad durante 1,25 segundos: constante a 0,40 m/s y triangular con pico de 0,80 m/s; ambas áreas son 0,50 m.
Señales matemáticas hipotéticas con igual desplazamiento y tiempo. La constante y sus cambios instantáneos son una idealización, no una repetición humana.EDUFISICA · Diagrama didáctico original.Ampliar diagrama

El recorrido y la segmentación cambian la lectura

Una velocidad media puede aumentar porque el mismo desplazamiento se realiza en menos tiempo. También puede cambiar porque se modificó el tramo que se analiza. En un ejemplo hipotético, el ascenso completo de 0,50 m en 1 s produce 0,50 m/s; seleccionar únicamente 0,30 m recorridos en 0,40 s produce 0,75 m/s. Los dos cálculos pueden ser correctos y representar preguntas distintas.

Esta diferencia importa al comparar un recorrido completo con otro acortado. Si se reduce el tramo final, puede desaparecer una parte lenta de la señal y aumentar el promedio sin que se haya mejorado el movimiento completo. La interpretación debe conservar el recorrido real y la regla de inicio y final. El promedio no puede reemplazar esa descripción.

Las pausas introducen otra decisión. Un intervalo que incluye una detención arroja un promedio diferente del mismo desplazamiento calculado solo durante el movimiento. No existe una única selección válida para todas las preguntas. Si el propósito es comparar repeticiones, corresponde usar una definición estable; si se estudia una pausa, esa detención debe formar parte de la variable que se quiere analizar.

Una plantilla útil incluye ejercicio, objeto seguido, componente registrada, recorrido, fase, duración y modo de ejecución. En un entorno docente, se puede practicar con un objeto liviano o con una señal construida, sin pruebas máximas. La finalidad es aprender a interpretar una medición y detectar cuándo dos números aparentemente comparables describen intervalos diferentes.

Cómo se construye una relación carga-velocidad

Una relación carga-velocidad reúne pares de masa externa y velocidad obtenidos bajo un protocolo definido. La curva describe la relación observada en ese ejercicio y con esa variable. No equivale a una ley que convierta cualquier velocidad de cualquier movimiento en un porcentaje de fuerza máxima. Cambiar de ejercicio o de condición altera el problema que el modelo intenta representar.

Utilicemos un conjunto completamente hipotético: 30, 50, 70 y 90 kg se asocian respectivamente con 0,92, 0,72, 0,52 y 0,32 m/s. Los cuatro puntos caen exactamente en una recta porque fueron elegidos para este ejercicio didáctico. Esa coincidencia permite estudiar el cálculo sin introducir ruido; no demuestra que una persona produzca una relación perfectamente lineal.

v=a+bL=1.22−0.01L$$v=a+bL=1.22-0.01L$$

Aquí L es la masa externa en kilogramos, a es 1,22 m/s y b es −0,01 m/s por kilogramo. La pendiente negativa indica que, en este conjunto, cada incremento de 20 kg se acompaña de una disminución de 0,20 m/s. El intercepto es un resultado del ajuste, no una velocidad observada sin carga: el conjunto empieza en 30 kg.

Describir primero los datos ayuda a mantener esa distinción. El modelo interpola cuando calcula un valor dentro del intervalo observado, por ejemplo la velocidad asociada con 60 kg. Extrapola cuando se utiliza fuera de ese intervalo. En nuestro caso, calcular a partir de 110 kg exige extender una relación cuyos datos terminan en 90 kg. La operación algebraica es posible, pero su validez empírica necesita evidencia adicional.

El método de dos puntos y sus supuestos

Dos pares distintos permiten determinar una recta si las cargas no coinciden. Para los puntos hipotéticos de 30 kg a 0,92 m/s y 90 kg a 0,32 m/s, la pendiente es la diferencia de velocidades dividida por la diferencia de cargas. El intercepto se obtiene sustituyendo uno de los pares. El resultado coincide con la recta anterior porque los datos fueron construidos de esa manera.

b=v2−v1L2−L1,a=v1−bL1$$b=\frac{v_2-v_1}{L_2-L_1},\qquad a=v_1-bL_1$$

Con solo dos puntos, el ajuste es exacto por construcción. Eso no permite comprobar si los valores intermedios siguen la misma recta ni estimar residuos a partir de ese ajuste. Un tercer registro aporta información sobre la compatibilidad del modelo. No se debe confundir la facilidad de calcular una línea con una demostración de su precisión para predecir otra condición.

Miras-Moreno y colaboradores (2023) compararon métodos de dos y múltiples puntos en remo tumbado, con 23 varones y una ejecución en máquina Smith. Su comunicación examinó la fiabilidad entre sesiones de variables carga-velocidad. Ese resultado corresponde a un ejercicio, un protocolo y una población definidos; no demuestra que dos puntos permitan predecir correctamente cualquier 1RM ni que una recta sirva por igual para todos los levantamientos.

La separación entre puntos merece atención matemática. Si la diferencia de velocidades es pequeña, un error de medición del mismo tamaño representa una fracción mayor de esa diferencia. Esta observación no establece qué cargas debe usar una persona: explica por qué el diseño de un protocolo y su tolerancia al error deben evaluarse conjuntamente, con las condiciones de ejecución apropiadas para quien participa.

Ajuste de varios puntos: qué informa la pendiente

Con más de dos puntos se puede ajustar una recta por mínimos cuadrados y observar sus residuos. Para el modelo v = a + bL, la pendiente se calcula a partir de las desviaciones de cada carga y velocidad respecto a sus medias. El procedimiento busca una línea que reduzca la suma de cuadrados de los residuos verticales, según la variable escogida como respuesta.

b=∑i(Li−L¯)(vi−v¯)∑i(Li−L¯)2,a=v¯−bL¯$$b=\frac{\sum_i(L_i-\bar L)(v_i-\bar v)}{\sum_i(L_i-\bar L)^2},\qquad a=\bar v-b\bar L$$

Consideremos otro conjunto hipotético con las mismas cargas y velocidades de 0,92, 0,71, 0,54 y 0,31 m/s. La media de cargas es 60 kg y la de velocidades es 0,62 m/s. La recta ajustada vuelve a ser v = 1,22 − 0,01L. Ahora sus residuos son 0, −0,01, +0,02 y −0,01 m/s. El ajuste resume los datos sin atravesar necesariamente cada observación.

Una recta ajustada con velocidad como respuesta no produce, al invertirla, el mismo resultado que otra ajustada con carga como respuesta. Los criterios de minimización cambian. Si se desea predecir cargas, hay que declarar cómo se obtuvo el modelo y comprobar esa predicción directamente. La inversión algebraica y la validación predictiva son operaciones distintas.

Tampoco basta con retirar el punto que se aleja de la recta para obtener una apariencia más limpia. Primero corresponde investigar si hubo una repetición inválida, un error técnico o una variación real. Excluir datos únicamente porque empeoran el ajuste puede ocultar precisamente la información que revela las limitaciones del modelo. Las reglas de aceptación y exclusión deberían definirse antes de mirar el resultado deseado.

Qué significa MVT o umbral mínimo de velocidad

MVT suele designar una velocidad de referencia asociada con una repetición máxima para una tarea y una variable concretas. En un procedimiento de predicción se utiliza como valor al que se extiende una relación carga-velocidad. No es un límite universal de movimiento humano ni un valor al que toda repetición deba llegar. Su función depende del modelo y del protocolo que lo incorporan.

En el ejemplo hipotético v = 1,22 − 0,01L, adoptemos exclusivamente para el cálculo un valor de referencia de 0,22 m/s. La carga calculada es 100 kg. Es una predicción construida, no una 1RM medida. Ninguna persona ha sido evaluada y ese umbral no se propone para un ejercicio real. La elección del valor forma parte del supuesto del problema.

Lestimada=vref−ab=0.22−1.22−0.01=100 kg$$L_{\mathrm{estimada}}=\frac{v_{\mathrm{ref}}-a}{b}=\frac{0.22-1.22}{-0.01}=100\ \mathrm{kg}$$

Si se elige 0,27 m/s, el mismo modelo devuelve 95 kg; con 0,17 m/s devuelve 105 kg. La diferencia procede del cambio de referencia y no de una modificación de los cuatro datos originales. Por eso un informe debe mostrar qué velocidad se utilizó, de dónde procede y cómo se comprobó su pertinencia para el ejercicio y la persona.

La velocidad de una repetición máxima observada tampoco debe confundirse con el valor cero de la recta. En el ejemplo, v = 0 corresponde algebraicamente a 122 kg. Ese intercepto de carga es otro parámetro teórico; no es la masa que alguien ha conseguido levantar. Una gráfica debe identificar claramente el intervalo observado, la extrapolación y la referencia que define la estimación.

Recta hipotética carga-velocidad con puntos de 30, 50, 70 y 90 kg; la referencia de 0,22 m/s se cruza a 100 kg y el cero a 122 kg.
La referencia de 0,22 m/s produce 100 kg en este modelo. El corte en cero produce 122 kg; ninguno constituye por sí mismo una medición de 1RM.EDUFISICA · Diagrama didáctico original.Ampliar diagrama

Por qué pequeñas diferencias pueden cambiar mucho la carga estimada

La sensibilidad expresa cuánto cambia una salida cuando cambia una entrada. Manteniendo a y b constantes, la derivada de la carga estimada respecto a la velocidad de referencia es 1/b. En la recta hipotética de pendiente −0,01 m/s por kilogramo, variar la referencia 0,03 m/s cambia la estimación 3 kg en sentido contrario. La relación procede directamente de la ecuación.

∂Lestimada∂vref=1b$$\frac{\partial L_{\mathrm{estimada}}}{\partial v_{\mathrm{ref}}}=\frac{1}{b}$$

Con una pendiente de −0,005 m/s por kilogramo, la misma diferencia de 0,03 m/s cambia la estimación 6 kg. Una línea más plana amplifica esa entrada. Sin embargo, no corresponde presentar esos valores como el error típico de un dispositivo: son resultados de dos modelos hipotéticos. Para cuantificar error instrumental hace falta una comprobación específica.

También hay incertidumbre en la pendiente y el intercepto, y ambas estimaciones pueden estar relacionadas. No basta con sumar sus variaciones como si fueran independientes. En un análisis estadístico formal, la propagación necesita considerar el procedimiento de ajuste, la covarianza y el modo de obtener la referencia. La discusión matemática permite reconocer el problema sin atribuir una precisión inexistente.

La distancia de extrapolación ofrece otro criterio de lectura. Una referencia cercana al último registro exige extender menos la curva que otra muy alejada. Eso no convierte automáticamente a la primera en una estimación válida, pero muestra dónde se acumulan supuestos no contrastados. Un gráfico honesto conserva visibles los puntos medidos y evita representar toda la extensión como si hubiera sido observada.

Referencias de 0,17, 0,22 y 0,27 m/s producen 105, 100 y 95 kg. Un cambio de 0,03 m/s produce 3 kg con pendiente de −0,01 y 6 kg con −0,005.
Análisis algebraico de referencias hipotéticas. Los cambios calculados no son márgenes clínicos ni intervalos de confianza de una predicción.EDUFISICA · Diagrama didáctico original.Ampliar diagrama

Un R² alto no equivale a una predicción exacta de 1RM

El coeficiente de determinación describe el ajuste del modelo a los datos según un criterio definido. En el conjunto hipotético de cuatro cargas con pequeñas desviaciones, la suma de cuadrados de residuos es 0,0006 y la suma de cuadrados total es 0,2006. Por tanto, R² es aproximadamente 0,997. La recta explica casi toda la variación de esos cuatro registros construidos.

R2=1−SSESST,RMSE=SSEn$$R^2=1-\frac{\mathrm{SSE}}{\mathrm{SST}},\qquad \mathrm{RMSE}=\sqrt{\frac{\mathrm{SSE}}{n}}$$

El RMSE del ajuste es aproximadamente 0,01225 m/s. Es un resumen de residuos dentro del conjunto, con unidades de velocidad. No expresa el error de una 1RM no observada ni un intervalo de confianza de la estimación. Dividirlo por la pendiente ofrece una conversión matemática orientativa en un modelo fijo, pero no recoge por sí sola todas las fuentes de incertidumbre predictiva.

Para estudiar validez predictiva, se necesitan resultados de referencia independientes de las entradas usadas en el ajuste. Incluir el punto máximo que se intenta predecir y después declarar que se lo predijo exactamente convierte la comprobación en circular. La división entre datos de construcción y datos de evaluación debe quedar clara, junto con el criterio de éxito elegido.

Greig y colaboradores (2023) revisaron 137 modelos de 26 estudios y observaron una tendencia a sobreestimar la 1RM. Su síntesis cuantitativa incluyó 434 participantes de 20 estudios. El error estándar relativo agrupado fue 9,8 %, con intervalo del 95 % de 7,4 a 12,2 %. Ese resultado describe la evidencia reunida; no es un margen personal que pueda añadirse mecánicamente a toda predicción ni una garantía de precisión para otro protocolo.

Pérdida de velocidad durante una serie

La pérdida de velocidad compara un registro de la serie con una referencia interna definida. En su forma porcentual, se calcula como la diferencia entre velocidad de referencia y velocidad actual, dividida por la referencia. Esta variable describe un cambio dentro de una serie o secuencia. No es el MVT utilizado para extrapolar una carga máxima y no puede ocupar su lugar en la ecuación anterior.

PV=100vbase−vivbase$$\mathrm{PV}=100\frac{v_{\mathrm{base}}-v_i}{v_{\mathrm{base}}}$$

Supongamos una serie hipotética con velocidades de 0,60, 0,63, 0,58, 0,55 y 0,50 m/s. Si se utiliza la primera repetición como referencia, la última representa una pérdida del 16,67 %. Si la referencia es la repetición más rápida, la pérdida alcanza aproximadamente el 20,63 %. La señal es la misma; cambia la regla con la que se describe.

Esto permite detectar una ambigüedad frecuente. Un criterio llamado pérdida del 20 % no queda completamente definido hasta indicar el registro de referencia, la fase de velocidad y la regla de comparación. También importa si la interrupción se produce al igualar o al superar el umbral. Esa decisión influye en cuántas repeticiones se incluyen, especialmente cuando los valores están cerca del límite.

Una pérdida registrada debe interpretarse junto con la calidad de ejecución y el funcionamiento del sensor. Una repetición con recorrido distinto o segmentación fallida puede producir un descenso que no representa la misma tarea. El porcentaje resume los números válidos que se le entregan; no identifica por sí mismo la causa de cada cambio ni reemplaza la observación del movimiento.

Cinco velocidades de 0,60, 0,63, 0,58, 0,55 y 0,50 m/s; los límites didácticos del 20 % son 0,48 y 0,504 m/s según la referencia inicial o la más rápida.
Las líneas discontinuas representan un 20 % de pérdida calculado desde dos referencias diferentes. Es una comparación matemática, no una recomendación de umbral.EDUFISICA · Diagrama didáctico original.Ampliar diagrama

Una regla de interrupción debe poder reconstruirse

Utilicemos la serie anterior para estudiar una regla hipotética, sin recomendarla a una persona. La referencia se fija en la repetición más rápida y el límite se define como una pérdida igual o superior al 20 %. Con una base de 0,63 m/s, el límite de velocidad es 0,504 m/s. La quinta repetición, de 0,50 m/s, cumple la condición; la cuarta, de 0,55 m/s, no la cumple.

Si se utiliza la primera repetición como base, el límite se convierte en 0,48 m/s y ninguna de las cinco observaciones alcanza la condición. Dos aplicaciones pueden mostrar decisiones distintas sin que cambien los registros, simplemente porque utilizan referencias diferentes. El informe debe conservar la secuencia completa y la regla; mostrar solo el número final impide reconstruir esa diferencia.

El redondeo puede alterar una decisión situada muy cerca del umbral. Presentar 0,504 como 0,50 en pantalla facilita la lectura, pero el cálculo interno debería conservar la precisión definida por el sistema. Para analizar una regla, hay que distinguir la cifra almacenada de la cifra mostrada. Esa diferencia tampoco autoriza a considerar todas las cifras decimales como mediciones exactas.

En una plantilla se puede registrar la repetición que activa la condición, la referencia utilizada y cualquier observación técnica. Así se separa una regla numérica de una decisión profesional. El responsable de la sesión considera el propósito, la ejecución y la situación de la persona; un porcentaje construido para un ejemplo didáctico no establece un volumen adecuado para todo contexto.

Qué dice la evidencia sobre los umbrales de pérdida

Jukic y colaboradores (2023) reunieron 18 estudios agudos y 19 longitudinales sobre umbrales de pérdida de velocidad. La respuesta variaba con el ejercicio, la carga y las características de quienes entrenaban. La síntesis relacionó mayores pérdidas con distintas respuestas de volumen, percepción y rendimiento, y encontró diferencias entre objetivos de adaptación. Estos resultados permiten comparar estrategias; no proporcionan un único umbral óptimo para todas las personas.

La lectura práctica de un estudio comienza por identificar su pregunta. Una comparación aguda describe lo ocurrido durante una sesión o su seguimiento inmediato. Una intervención longitudinal estudia cambios después de un período de entrenamiento. No corresponde trasladar automáticamente una respuesta aguda al resultado de una planificación completa, porque intervienen el conjunto de sesiones y sus condiciones.

Asimismo, una regla puede modificar varias cosas simultáneamente: cantidad de repeticiones, exposición al esfuerzo, duración o distribución del trabajo. Si dos programas difieren en esos aspectos, atribuir todo el resultado al nombre del método oculta el mecanismo de comparación. Un análisis útil describe qué cambió realmente y qué elementos permanecieron iguales.

Para el lector docente, esta distinción permite formular preguntas más precisas. En lugar de buscar un porcentaje que funcione siempre, se puede preguntar qué variable organiza la tarea, qué resultados se observan y a qué población se refieren. La regla necesita justificarse dentro de la planificación. Su valor no procede de tener una cifra exacta, sino de una relación documentada entre propósito, procedimiento y evaluación.

Sensores: qué se registra y qué se calcula

Un transductor de posición, un sensor inercial y una cámara no comienzan con la misma observación. El primero puede registrar desplazamiento mediante un mecanismo determinado; el segundo aporta señales inerciales; la cámara registra imágenes que necesitan una referencia espacial y temporal. La velocidad presentada es el resultado de una cadena de medición y procesamiento. Conocerla permite identificar qué comprobar.

En un modelo simple, derivar posiciones estima velocidad, mientras integrar aceleraciones estima cambios de velocidad bajo condiciones iniciales. Ambas operaciones son sensibles a sus entradas. Una escala espacial equivocada cambia el resultado de una cámara; un sesgo mantenido en aceleración se acumula al integrar. Las técnicas de análisis de movimiento mediante imágenes añaden además decisiones sobre puntos y perspectiva.

Claassen y colaboradores (2026) sintetizaron 63 estudios de sensores y 38 sobre modelos de predicción de 1RM. Encontraron valores agrupados altos de validez y fiabilidad relativas, con variación según tecnología y ejercicio, y señalaron limitaciones en los análisis de error y acuerdo. La consecuencia es interpretar cada instrumento y procedimiento con evidencia específica; una media favorable del conjunto no certifica todos los dispositivos ni permite intercambiarlos sin comprobación.

Antes de comprar o utilizar un equipo, conviene identificar la variable que entrega y las condiciones bajo las que fue contrastado. Una validación de velocidad media de una barra no acredita automáticamente el registro del pico, una trayectoria curva o una fuerza muscular. El alcance de la comprobación debería coincidir con el uso previsto, sin extenderlo por semejanza del nombre comercial.

Sesgo, variación y acuerdo: leer el error con unidades

Dos dispositivos pueden ordenar de manera similar una serie y mantener una diferencia sistemática. En un ejemplo hipotético, A registra 0,40, 0,50 y 0,60 m/s, mientras B registra 0,44, 0,54 y 0,64 m/s. La correlación es perfecta porque la variación entre pares sigue una recta exacta. Sin embargo, B mantiene un exceso de 0,04 m/s respecto a A.

Si la referencia instrumental de una pérdida se obtiene con B, el sesgo aditivo no desaparece necesariamente en el porcentaje. Para dos registros verdaderos hipotéticos de 0,60 y 0,48 m/s, la pérdida es 20 %. Añadir 0,04 a ambos produce aproximadamente 18,75 %. En cambio, multiplicar ambos por un mismo factor positivo conserva ese cociente ideal. El tipo de error importa.

Este cálculo no describe un sensor real. Su función es separar sesgo aditivo y cambio de escala antes de evaluar datos instrumentales. Una comprobación empírica necesitaría suficientes pares, una referencia apropiada y condiciones definidas. La precisión de una fórmula no compensa la ausencia de esa comparación.

La presentación de resultados debería acompañar las medidas relativas con información absoluta cuando corresponda. Una diferencia en metros por segundo ayuda a valorar su importancia para la tarea; una medida sin unidades puede responder a otra pregunta. También se necesitan las condiciones de repetición entre días y dentro de una sesión. Repetibilidad y acuerdo entre instrumentos no deben presentarse como sinónimos.

Tres parejas con sesgo constante de 0,04 m/s y correlación de 1. El sesgo modifica la pérdida del 20 % al 18,75 % en otro par de valores.
Ejemplo aritmético de asociación y acuerdo. No describe prestaciones de una marca comercial ni resultados de una muestra real.EDUFISICA · Diagrama didáctico original.Ampliar diagrama

Frecuencia de muestreo, filtrado y detección de picos

La frecuencia de muestreo establece cuántas observaciones temporales se registran por segundo. No convierte por sí sola una señal en exacta. Conservar el tiempo real entre registros resulta esencial para calcular velocidades a partir de diferencias de posición. Si se asume un intervalo distinto del utilizado, todas las estimaciones derivadas de esa división pueden cambiar.

En un ejemplo hipotético, un desplazamiento de 0,010 m entre dos registros separados por 0,020 s corresponde a 0,50 m/s. Si el intervalo real es 0,025 s, el valor es 0,40 m/s. La diferencia se debe al tiempo del cálculo. Un análisis de video debe distinguir frecuencia nominal, marcas temporales disponibles y posibles pérdidas de fotogramas, según lo que realmente permita comprobar el archivo.

El pico también depende de dónde caen las muestras. Una curva puede tener su máximo entre dos instantes registrados; seleccionar el mayor valor observado no garantiza haber capturado ese máximo continuo. Un ajuste o interpolación incorpora otro modelo. El informe debería describir si el pico es directamente seleccionado del registro o estimado mediante un procedimiento adicional.

Filtrar puede reducir ciertas variaciones de alta frecuencia y cambiar extremos y tiempos. No corresponde elegir un filtro solo porque produce una curva agradable. Para comparar sesiones, el procesamiento debe permanecer documentado y ser apropiado para la señal. La revisión de un gráfico necesita conservar información sobre cómo se construyó, especialmente si una decisión se basa en una diferencia pequeña.

Comparar sesiones sin confundir un cambio de tarea con progreso

Un seguimiento longitudinal necesita puntos comparables. Si se registra la velocidad de una carga de referencia, el ejercicio, el recorrido y la variable deben conservarse o declararse sus modificaciones. Una observación más rápida en una tarea diferente no demuestra por sí misma mejora en la tarea anterior. El registro puede ser útil, pero su pregunta ha cambiado.

Supongamos que una masa de referencia hipotética se mueve a 0,55 m/s en una sesión y a 0,58 m/s en otra. La diferencia observada es 0,03 m/s. Antes de interpretarla hay que comprobar que ambas repeticiones fueron aceptadas bajo el mismo criterio y que la diferencia se evalúa frente a información de error pertinente. La resta es exacta para los valores aportados; el significado del cambio necesita más evidencia.

Un único registro también puede quedar condicionado por su posición dentro de la sesión. Comparar el primero de un día con el último de otro mezcla secuencia y fecha. Por ello, una plantilla debería incluir cuándo se obtuvo la observación, qué trabajo la precedió y qué reglas se aplicaron. La descripción no requiere inventar causas; permite estudiar después explicaciones compatibles con los datos.

El gráfico de seguimiento puede mostrar registros individuales y un resumen, con símbolos diferentes cuando cambió el protocolo. No es necesario ocultar una observación incómoda para dibujar una tendencia ascendente. Los datos que no cumplen el criterio se identifican y justifican. Un historial útil permite reconstruir decisiones y valorar qué comparaciones se sostienen.

Del registro a una decisión: un recorrido verificable

Una decisión basada en velocidad puede organizarse como una secuencia de preguntas. Primero se comprueba si la repetición corresponde a la tarea definida. Después se revisa la calidad del registro. Si ambas condiciones se cumplen, se calcula la variable prevista y se la compara con el criterio. Solo entonces se decide qué hacer dentro de la planificación y se registra el motivo.

Esta secuencia evita asignar al sensor una responsabilidad que no tiene. El dispositivo aporta observaciones y cálculos según su diseño; el propósito de la sesión y los criterios de participación pertenecen a la planificación. Si una señal presenta un error evidente, el resultado no debería convertirse automáticamente en un cambio de carga. La primera acción es investigar el registro.

En una propuesta hipotética de aula, el alumnado recibe cinco registros construidos y una regla escrita. Debe identificar la variable, efectuar el cálculo y explicar qué decisiones permite la regla y cuáles quedan fuera. Una segunda versión cambia solo la referencia y pide comparar resultados. La actividad enseña interpretación cuantitativa sin exigir esfuerzos máximos ni imponer umbrales reales de entrenamiento.

También conviene conservar las decisiones que no dependen del número. Una ejecución que no cumple la tarea o una situación que requiere valoración profesional puede detener la interpretación cuantitativa. La velocidad no reemplaza los criterios técnicos ni el contexto de participación. Formular esta frontera ayuda a utilizar datos sin confundir seguimiento con autorización automática para continuar.

La interpretación de los sensores puede conectarse con la organización del trabajo de fuerza, aunque conviene conservar el propósito de cada lectura. La guía de entrenamiento basado en velocidad y transductores lineales desarrolla su aplicación al seguimiento. Por su parte, la lectura sobre estimación de 1RM y perfil carga-velocidad relaciona esa estimación con decisiones de entrenamiento. Aquí el foco permanece en las definiciones, los cálculos y los errores de medición.

Plantilla de registro para un perfil carga-velocidad

Una hoja de trabajo puede separar identificación, observaciones y resultados calculados. En identificación se anotan fecha, ejercicio, equipo, objeto seguido, variable y fase. En observaciones se conserva cada par carga-velocidad y su criterio de aceptación. En resultados se registra la ecuación, el intervalo de datos y las salidas obtenidas. La división facilita revisar un cálculo sin perder sus condiciones.

CampoQué permite reconstruirEjemplo hipotético
VariableQué velocidad se comparaMedia vertical de todo el ascenso
Recorrido y faseInicio, final y desplazamiento0,50 m, sin pausa dentro del intervalo
Pares conservadosDatos anteriores al ajuste30 kg y 0,92 m/s
ModeloEcuación y criterio de ajustev = 1,22 − 0,01L
Referencia de extrapolaciónSupuesto que define la predicción0,22 m/s, elegido solo para el ejercicio
ResultadoMagnitud calculada y alcance100 kg estimados, sin prueba personal

Las casillas calculadas deberían distinguirse de los datos ingresados. Si se corrige una carga original, hay que actualizar el ajuste y registrar el cambio. Copiar una predicción final sin conservar los pares impide revisar qué la produjo. Una plantilla breve puede ser suficiente si mantiene la información necesaria y no mezcla variables bajo una sola columna llamada velocidad.

En una serie, se añade una tabla por repetición con la base elegida, la pérdida calculada y el criterio numérico. La base puede actualizarse si la regla define la repetición más rápida de la serie; esa actualización debe quedar explícita. Dos hojas que calculen porcentajes distintos pueden estar siguiendo reglas diferentes, de modo que la fórmula y su referencia deben poder consultarse.

Para una actividad formativa, los datos construidos permiten revisar unidades, gráficos y decisiones antes de utilizar mediciones reales. El alumnado puede localizar qué resultado cambia al modificar una referencia y cuál permanece igual. Así se aprende a distinguir información de entrada, operación matemática e interpretación, que es una competencia más amplia que memorizar un umbral.

Cuatro problemas para interpretar el VBT

1. Dos fases con el mismo desplazamiento

Datos hipotéticos: un objeto asciende 0,48 m en 1,20 s y, en otra repetición, 0,48 m en 0,96 s. Las velocidades medias son 0,40 y 0,50 m/s. El aumento relativo respecto a la primera es 25 %. La solución compara promedios de fases con igual desplazamiento; no calcula picos ni demuestra un cambio de fuerza máxima. Para ampliar la interpretación se necesitarían condiciones de ejecución y error de medición.

2. Una referencia que cambia la estimación

Datos hipotéticos: v = 1,10 − 0,008L, con L en kg y v en m/s. Usando una referencia de 0,30 m/s se obtiene L = 100 kg; con 0,26 m/s se obtiene 105 kg. La diferencia de 5 kg procede del supuesto de referencia. Los datos del ajuste no han cambiado. Ninguna de las salidas acredita que una persona levante esa masa ni establece la carga de una sesión.

3. Pérdida respecto a dos bases

Datos hipotéticos: las velocidades son 0,70, 0,74, 0,68 y 0,60 m/s. La pérdida final respecto a la primera es 14,29 %; respecto a la más rápida es 18,92 %. Una regla del 18 % activada al igualar o superar el límite se cumpliría solo con la segunda referencia. La respuesta necesita nombrar la base: presentar únicamente 14,29 % o 18,92 % oculta una parte del procedimiento.

4. Correlación sin coincidencia

Datos hipotéticos: A presenta 0,30, 0,50 y 0,70 m/s; B presenta 0,35, 0,55 y 0,75 m/s. Los registros mantienen correlación perfecta y una diferencia constante de 0,05 m/s. El acuerdo exacto no existe. La comprobación consiste en restar cada par y observar que el sesgo se conserva. El resultado enseña por qué una asociación elevada no basta para intercambiar instrumentos ni acreditar su exactitud.

Las soluciones mantienen separados resultado e interpretación. Una división correcta puede contestar una pregunta equivocada si cambia el recorrido o la referencia. Del mismo modo, una recta bien ajustada puede resultar insuficiente para predecir fuera de sus datos. El ejercicio matemático permite detectar esas fronteras y justificar qué información falta antes de tomar otra decisión.

Errores de interpretación que conviene detectar

Un error frecuente consiste en llamar porcentaje de 1RM a cualquier velocidad presentada por una aplicación. Esa conversión necesita una relación y un procedimiento de referencia. Otro aparece al interpretar la pérdida de velocidad como una medida única de fatiga con causa conocida. El descenso es un registro de desempeño bajo condiciones determinadas; su explicación requiere contexto y evidencia.

También se confunden la carga externa y la fuerza ejercida sobre el objeto. En un ascenso acelerado, el peso no equivale a toda la fuerza ascendente del modelo. Si el sistema incluye segmentos corporales y varias fuerzas, la ecuación se amplía. El artículo sobre trabajo, potencia y energía permite estudiar por qué una salida mecánica no describe directamente gasto metabólico.

Una tercera dificultad es tratar todos los ejercicios como si compartieran una curva. Un desplazamiento libre, una máquina guiada y un gesto con liberación del objeto representan condiciones diferentes. La semejanza del nombre no acredita equivalencia de sus velocidades. Comparar exige definir la tarea, y trasladar una ecuación exige una comprobación específica.

Por último, más decimales no significan mayor certeza. El cálculo puede producir 100,000 kg a partir de entradas simplificadas, pero esa precisión numérica no demuestra precisión empírica. El resultado debería presentarse con una cantidad de cifras coherente con las entradas y con su alcance. En los ejemplos de esta lectura, las cifras se eligen para mostrar relaciones; no representan tolerancias personales.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa VBT en entrenamiento de fuerza?

VBT utiliza registros de velocidad para orientar el seguimiento y ciertas decisiones de entrenamiento. Puede servir para describir repeticiones, construir perfiles o aplicar reglas de serie. Cada uso necesita indicar ejercicio, fase, variable, protocolo y criterio de interpretación; una velocidad aislada no define por sí sola la decisión.

¿MVT y pérdida de velocidad son lo mismo?

MVT es una velocidad de referencia utilizada en determinados modelos de predicción de carga máxima. La pérdida de velocidad compara registros dentro de una serie con una base definida. Una interviene en una extrapolación y la otra en un cambio porcentual; no deben intercambiarse.

¿La velocidad media equivale a la velocidad pico?

La media resume un desplazamiento durante un intervalo; el pico selecciona un máximo de la señal o de su procesamiento. Dos repeticiones pueden tener la misma media y picos distintos. Para compararlas hay que conservar la misma variable, fase y regla de cálculo.

¿Un perfil carga-velocidad mide directamente la 1RM?

Un perfil registra pares carga-velocidad y puede utilizarse en un modelo de estimación. Una carga extrapolada sigue siendo una predicción, distinta de una repetición máxima efectivamente observada. Un ajuste elevado dentro de los datos no demuestra por sí solo precisión fuera del intervalo registrado.

¿Puede una correlación alta coexistir con diferencias entre dispositivos?

Sí. Dos series pueden variar juntas y mantener un sesgo constante. La correlación describe asociación, mientras la comparación de diferencias ayuda a estudiar acuerdo. Para decidir si dos instrumentos son intercambiables se necesita una evaluación pertinente de sus errores y de las condiciones de uso.

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