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Fisiología del ejercicio · Cuerpo, movimiento y adaptación

Lactato y umbrales del ejercicio: metabolismo, intensidad y tolerancia

EDUFISICA · 8 min de lectura · Actualizado el 9 de octubre de 2026

El lactato ha pasado de presentarse como desecho del ejercicio a estudiarse como un intermediario del metabolismo y de la comunicación entre tejidos. Su concentración sanguínea sigue siendo útil para analizar respuestas, siempre que se interprete como resultado de procesos simultáneos de producción, transporte y utilización.

Los umbrales permiten describir cambios de comportamiento frente a una exigencia creciente, pero sus nombres y procedimientos no son intercambiables. Comprender la fisiología evita imaginar un instante en el que el organismo apaga el metabolismo aeróbico y comienza otro completamente separado.

David Kelleher y Stuart McNally en el Campeonato Mundial Máster de Carrera de Montaña de 2022.
David Kelleher y Stuart McNally en una carrera de montaña de 2022. Fotografía de Athetics123. La fotografía contextualiza el esfuerzo de resistencia. Se redujo el tamaño y se convirtió a WebP. Ver ficha del archivo · Uso de la imagen

Lactato y ácido láctico: precisar el lenguaje

A pH fisiológico predomina la forma lactato sobre el ácido láctico no disociado. Esta distinción química importa cuando se explica el metabolismo, aunque ambos nombres se hayan utilizado históricamente en contextos semejantes. Hablar de ácido láctico acumulado puede favorecer una explicación donde la molécula se considera responsable única de acidificación y cansancio. El equilibrio ácido-base durante ejercicio depende de varias reacciones y transportes. [1, pp. 492–495; 2, pp. 298–301]

La lactato deshidrogenasa relaciona piruvato y lactato con el estado de coenzimas como NADH y NAD⁺. La reacción permite integrar glucólisis con otras condiciones metabólicas. Producir lactato no requiere que todo el músculo carezca de oxígeno; pueden coexistir producción de lactato y metabolismo oxidativo. Smith y colaboradores analizan estas relaciones dentro del metabolismo muscular. Por tanto, una concentración elevada no se convierte por sí sola en una medición directa de hipoxia. Esa interpretación necesita otra evidencia y no puede deducirse únicamente del nombre anaeróbico utilizado para describir algunas situaciones de ejercicio. [3]

Un intermediario que otros tejidos pueden utilizar

El lactato puede intercambiarse entre células y tejidos. Transportadores de monocarboxilatos participan en su movimiento a través de membranas, con propiedades y distribución relacionadas con el contexto. Fibras musculares con diferentes capacidades metabólicas y otros órganos pueden contribuir a producción y utilización. El lactato puede relacionarse con oxidación y con formación de glucosa mediante procesos gluconeogénicos. No representa necesariamente una molécula destinada a permanecer hasta que termine el ejercicio. [1, pp. 493–495; 3]

El intercambio ocurre mientras hay actividad. Un tejido puede liberar lactato y otro captarlo, de modo que una medición sanguínea describe un balance integrado y no toda la producción muscular. La función de transportadores tampoco es una puerta con dirección fija independiente de gradientes y condiciones. Esta comprensión conecta el lactato con los sustratos energéticos, mostrando que el metabolismo distribuye recursos entre órganos. La idea de eliminar todo lactato para rendir mejor pierde sentido si se reconoce su participación como intermediario y combustible; otra cuestión es interpretar por qué cambia su concentración bajo una demanda determinada.

Qué describe una medición de lactato sanguíneo

La concentración observada depende de aparición y retirada de lactato en sangre, además de distribución y condiciones de muestreo. Una cifra no informa directamente de cuántas moléculas produjo cada músculo ni de la concentración exacta dentro de todas sus fibras. Momento de obtención, localización de la muestra y procedimiento analítico influyen en comparación. El resultado debe conservar unidades y contexto de la tarea. [1, pp. 492–498]

Si aumenta la concentración, eso indica que el balance de procesos ha cambiado bajo esas condiciones. No identifica una causa única. Intensidad, masa muscular activa, duración, experiencia y disponibilidad de recursos pueden participar. En una prueba incremental, un valor tomado al final de una etapa no describe automáticamente un estado estable prolongado a esa misma intensidad. Esta diferencia es importante al interpretar curvas. Tampoco una comparación entre dos personas con concentraciones distintas demuestra por sí sola mejor o peor entrenamiento. La pregunta pertinente debe relacionar el dato con carga, tiempo, método y resultado funcional.

El lactato no explica toda la fatiga ni el dolor tardío

La fatiga central y periférica puede incluir cambios de activación, excitabilidad, regulación del calcio y funcionamiento contráctil. La concentración de lactato puede aumentar junto con otros fenómenos sin ser la causa exclusiva de la disminución del desempeño. Confundir asociación y causalidad favorece explicaciones donde una sola medida reemplaza un proceso integrado. [1, pp. 447–451 y 492–495; 3]

El dolor muscular que aparece después de una actividad novedosa tampoco se explica como lactato retenido durante días. Es un fenómeno diferente de una medición de lactato durante o poco después del ejercicio. Esa distinción permite hablar de esfuerzo y recuperación sin convertir una molécula en explicación universal de sensaciones.

Reconocer el papel metabólico del lactato no significa afirmar que toda elevación sea deseable o que un valor sanguíneo pueda ignorarse en cualquier situación clínica. Su significado cambia con contexto. Una alteración en una evaluación médica requiere interpretación profesional; una curva de ejercicio responde a otra pregunta. Ambas utilizan la misma molécula, pero no constituyen el mismo problema.

Los umbrales son criterios definidos por métodos

En una prueba donde aumenta la carga, la concentración puede mantenerse próxima a una línea de base y después mostrar un aumento más claro. Para identificar puntos se utilizan definiciones y cálculos diferentes: incrementos sobre valores iniciales, cambios de forma de la curva o concentraciones fijadas por convenio, entre otros. La terminología histórica es amplia y no siempre representa exactamente el mismo fenómeno. [1, pp. 496–500]

Un criterio de concentración fija, como el conocido uso de 4 mmol/L en algunos métodos, no demuestra que todas las personas alcancen allí un mismo límite fisiológico. El valor depende de respuesta individual y procedimiento. Por eso, un informe debería indicar el criterio y no solo escribir umbral anaeróbico como si fuera inequívoco. La relación con umbrales ventilatorios también necesita matices: gases respiratorios y lactato sanguíneo observan dimensiones relacionadas, pero diferentes. Coincidir aproximadamente no convierte las técnicas en sustitutos exactos ni elimina incertidumbre de identificación.

IndicadorPregunta que abordaDistinción fundamental
Concentración de lactato¿Cuál es el balance sanguíneo en ese momento?No mide toda producción local.
Punto definido en curva incremental¿Dónde cambia el patrón según un criterio?Depende del procedimiento utilizado.
Estado estable de lactato¿Se conserva la concentración durante una carga constante?Requiere observar evolución temporal.
Potencia crítica¿Dónde cambia la posibilidad de estabilidad metabólica?No es una concentración fija de lactato.
Umbral ventilatorio¿Dónde cambia una relación de intercambio y ventilación?No equivale a medir lactato directamente.

La estabilidad necesita tiempo para comprobarse

El máximo estado estable de lactato se estudia mediante el comportamiento de concentración durante ejercicio a cargas constantes y criterios específicos. Su finalidad es identificar una exigencia donde todavía puede mantenerse estabilidad bajo condiciones definidas. No basta con observar un punto de una prueba incremental y asumir que toda respuesta posterior será estable. El tiempo y el criterio de cambio forman parte de la definición. [1, pp. 498–503; 4]

Estabilidad tampoco significa ausencia de producción de lactato: puede haber producción y utilización continuas cuyo balance conserve una concentración relativamente similar. La duración sostenible sigue teniendo límites por otros procesos. Un esfuerzo bajo un límite metabólico no se convierte en una actividad que pueda mantenerse indefinidamente. De igual manera, trabajar por encima de un punto identificado no implica que todo ATP se produzca sin oxígeno. La contribución oxidativa continúa y puede crecer. Estos matices permiten interpretar intensidad como un conjunto de dinámicas, en lugar de dividirla entre un compartimento aeróbico puro y otro anaeróbico puro.

Potencia crítica y dominios de intensidad

La potencia crítica se relaciona con la curva entre potencia externa y tiempo de tolerancia. Representa un límite relevante entre demandas donde ciertas variables pueden estabilizarse y demandas donde la homeostasis metabólica se altera progresivamente. Goulding y Marwood revisan sus determinantes e integran transporte y difusión de oxígeno, utilización muscular y reclutamiento motor. Su significado no se resume en un punto de igualdad entre energía aeróbica y anaeróbica. [4]

Los dominios de intensidad permiten distinguir comportamientos cualitativos, como estabilidad del consumo de oxígeno y del lactato o aumento progresivo hasta interrupción. La ubicación de sus límites depende de evaluación y de la persona. Potencia crítica, máximo estado estable de lactato y puntos de curvas incrementales se relacionan, pero presentan métodos y resultados que no deben declararse idénticos sin comprobarlo. Esta lectura conecta el lactato con VO₂máx: una capacidad máxima es importante, mientras la intensidad sostenible depende también de cómo evoluciona el sistema durante una demanda concreta.

Cambios con entrenamiento e interpretación de curvas

El entrenamiento puede modificar respuestas metabólicas, transporte y utilización de sustratos, organización muscular y tolerancia de ejercicio. Bajo condiciones comparables, la concentración de lactato a una misma carga puede cambiar, o una transición puede aparecer a otra carga. Sin embargo, una curva desplazada necesita interpretar qué método se utilizó y qué variable se mantuvo constante. Comparar igual velocidad no es lo mismo que comparar igual porcentaje de capacidad máxima. [1, pp. 503–504; 3; 4]

Además, el rendimiento puede mejorar por economía del esfuerzo, de modo que una velocidad exige menos energía, sin que toda la diferencia se explique por depuración de lactato. La disponibilidad de carbohidratos, las condiciones previas y la modalidad también influyen. Por eso, una cifra menor no demuestra automáticamente mejor adaptación si cambiaron recursos o exigencia. Las curvas aportan información cuando se relacionan con la tarea y con evaluación consistente; aisladas, pueden favorecer conclusiones que parecen precisas por tener números, pero que no distinguen las variables relevantes.

Un ejemplo hipotético para leer un resultado

Imaginemos dos pruebas realizadas por una corredora. En la segunda, una etapa a igual velocidad muestra menor lactato. Antes de afirmar que mejoró su capacidad de eliminarlo, habría que revisar duración de etapas, momento de muestreo, procedimiento y condiciones previas. También podría haber cambiado la energía requerida para esa velocidad. El ejemplo es hipotético: indica preguntas necesarias, no una explicación de un caso real.

Si las condiciones son comparables y otras medidas muestran una mejora, la curva puede contribuir a describir adaptación. Aun así, no permite identificar por sí sola qué proporción procede de cambios musculares, cardiovasculares o de economía. Esa es la fortaleza de una interpretación integrada: el dato se conserva sin convertirlo en toda la explicación. En educación física, entender lactato y umbrales ayuda a reconocer cómo se organizan las respuestas a distintas intensidades. Su enseñanza resulta más rigurosa cuando evita mitos sobre venenos, dolor tardío y falta absoluta de oxígeno, y sitúa cada indicador dentro de la pregunta que puede responder.

Bibliografía

  1. León Ariza, H. H. (2026). Fisiología del ejercicio: bases para la comprensión del rendimiento y el ejercicio físico para la salud. Universidad de La Sabana. Consultar fuente
  2. McArdle, W. D., Katch, F. I., y Katch, V. L. (2015). Fisiología del ejercicio: nutrición, rendimiento y salud (8.ª ed.). Wolters Kluwer Health España. ISBN 978-84-16004-70-6.
  3. Jonathon A. B. Smith; Kevin A. Murach; Kenneth A. Dyar; Juleen R. Zierath (2023). Exercise metabolism and adaptation in skeletal muscle. Nature Reviews Molecular Cell Biology, 24(9), 607-632. https://doi.org/10.1038/s41580-023-00606-x Consultar fuente
  4. Goulding RP, Marwood S. (2023). Interaction of Factors Determining Critical Power. Sports medicine (Auckland, N.Z.), 53(3), 595-613. https://doi.org/10.1007/s40279-022-01805-w Consultar fuente