Logo EDUFISICAEDUFISICA · Enciclopedia

África · Finales del siglo XIX–1956

Mujeres, Ampe y educación corporal en la Ghana colonial

Escuelas, juegos y asociaciones permiten seguir quién podía participar, cómo se aprendía y qué fronteras sociales atravesaban el campo deportivo.

Historia y fundamentos · 9 minutos de lectura

Raqueta de tenis, libro abierto y zapatos junto a un patio con círculos de tiza, en una ilustración conceptual sobre juegos, escuela y archivos.EDUFISICA
Ilustración conceptual; no reproduce una escuela, un partido ni un documento histórico de Ghana. Los círculos no representan el reglamento de Ampe.
Prácticas y oportunidades
Prácticas y oportunidades. Esquema de EDUFISICA.

Quién tenía lugar en el campo

En 1944, una liga entre escuelas de Dodowa, cerca de Accra, incluyó una competencia de Ampe: cada escuela enviaba cuatro niñas. Dos mujeres llegaron desde Accra para participar como oficiales. Entre ellas estaba Ruby Quartey-Papafio, directora escolar y figura vinculada a organizaciones femeninas. El episodio permite empezar una historia del movimiento desde sus participantes, sus decisiones y sus instituciones, en lugar de suponer que el deporte colonial fue exclusivamente una actividad masculina. (Nicolas, 2025, sección «Our Girls Too Must Be Given the Chance to Compete», notas 104–105)

Claire Nicolas reconstruye las prácticas deportivas de mujeres y niñas en la Costa de Oro colonial, especialmente en el sur del territorio que después sería Ghana, desde finales del siglo XIX hasta los años cincuenta. Reúne periódicos, documentación escolar, archivos de bienestar social y registros de asociaciones. Esa combinación cambia lo que puede verse: una federación conserva campeonatos y dirigentes; una escuela o una columna femenina puede registrar deseos, juegos cotidianos y dificultades para participar. (Nicolas, 2025, sección «Introducción», notas 1–18)

La educación corporal aparece aquí como un terreno de relaciones sociales. Importaban el género y las categorías raciales del orden colonial, pero también la edad, la riqueza, la escolarización y las redes familiares. Las participantes no constituían un grupo uniforme. Una mujer de un club urbano, una escolar y una jugadora en un entorno rural podían practicar actividades distintas y disponer de oportunidades muy desiguales.

Akuse, 1894: una fiesta organizada por categorías

Durante la Navidad de 1894, el Akuse Lawn Tennis Club organizó un encuentro atlético. Su programa combinaba carreras, salto de longitud, tira y afloja y otras pruebas. Las categorías distinguían trabajadores, escolares, muchachos menores de quince años y mujeres. Nicolas sitúa este encuentro dentro de una expansión de clubes y celebraciones deportivas asociadas a comerciantes, guarniciones y autoridades coloniales. (Nicolas, 2025, sección «Imperial Performances of the British Empire», notas 19–29)

La división de participantes no era un detalle administrativo. Clasificaba cuerpos y posiciones sociales antes de que comenzara la competencia. El estudio también muestra diferencias entre las funciones asignadas a mujeres blancas y negras: unas podían intervenir en la entrega de premios mientras otras aparecían como competidoras. El campo deportivo hacía visibles jerarquías que atravesaban la vida colonial. (Nicolas, 2025, sección «Imperial Performances of the British Empire», notas 30–40)

Desde una lectura histórica, conviene observar esas funciones junto a las pruebas. Saber que había una carrera aporta información sobre el movimiento; conocer quién competía, quién premiaba y quién era separado en otra categoría permite comprender qué sociedad se escenificaba alrededor de ella. Esta relación conecta el caso con la interpretación de las fuentes de la educación física: un programa deportivo registra tanto acciones como criterios de organización.

Ampe: un juego que cambió de clasificación

Ampe combina palmadas, saltos y el encuentro de posiciones de los pies. El artículo cuestiona una identificación exclusivamente infantil y femenina mediante un registro de 1908: doce mujeres adultas competían distribuidas en dos equipos de seis. El periódico describía una competencia disputada e identificaba participantes del equipo vencedor. El testimonio documenta aquel encuentro; no establece por sí mismo la antigüedad del juego. (Nicolas, 2025, sección «Imperial Performances of the British Empire», notas 35–38)

La clasificación fue cambiando. En 1920, un concurso de escritura dirigido a niñas relacionó Ampe con ocupaciones domésticas y expectativas de maternidad. Décadas después, los documentos escolares podían colocarlo en un lugar secundario respecto a los deportes europeos. En cambio, la liga de Dodowa de 1944 lo incorporó a un programa entre escuelas. Un mismo juego podía ser entretenimiento, objeto de descripción y actividad competitiva organizada. (Nicolas, 2025, sección «Mabel Dove, Modern Girls and the Tennis Racket», notas 45–49) (Nicolas, 2025, sección «Our Girls Too Must Be Given the Chance to Compete», notas 103–110)

Esta trayectoria ofrece un problema más preciso que la oposición entre tradición y modernidad. ¿Quién decide dónde se juega y qué valor tiene esa práctica? La presencia de Ampe en una escuela podía abrir una oportunidad de participación, aunque también podía acompañar la separación de niñas y niños en espacios y actividades jerarquizados. Su sentido dependía de cómo se organizaba la experiencia.

Mercy Quartey-Papafio y el informe de juegos de 1931

Mercy Quartey-Papafio dirigió la escuela gubernamental femenina de Cape Coast entre 1922 y 1948, después de formarse en Gran Bretaña. En abril de 1931 entregó un informe sobre los juegos escolares. El documento describía el interés por el hockey, el lugar del stoolball y el entusiasmo creciente por el tenis. Las alumnas acudían antes de clase y resultaba difícil que abandonaran el juego para empezar otras tareas. (Nicolas, 2025, sección «Mabel Dove, Modern Girls and the Tennis Racket», notas 51–54)

El registro también menciona partidos entre equipos y desacuerdos sobre quién había ganado. Esas escenas permiten acercarse a una dimensión concreta de la enseñanza: la actividad no se agotaba en cumplir una instrucción. Había anticipación, disfrute, disputa y negociación del resultado. Nicolas utiliza el informe para reconocer esas respuestas sin atribuir a las escolares una voz que el archivo no conserva directamente. (Nicolas, 2025, sección «Mabel Dove, Modern Girls and the Tennis Racket», notas 53–54)

La diferencia importa. Leemos una observación de la directora sobre las alumnas, no una encuesta escrita por ellas. Aun así, el informe amplía el conocimiento de la vida escolar porque conserva acciones y problemas que una lista de contenidos omitiría. La historia de la educación física puede seguir esas situaciones sin convertir cada gesto de entusiasmo en una intención política demostrada.

Raquetas, escritura y la disputa por ser una mujer moderna

La participación en clubes dependía de recursos y relaciones. Nicolas presenta a Motilewa Akiwumi, vinculada a la confección y a un establecimiento de Accra, como una de las mujeres presentes en las redes del tenis urbano. También analiza a Mabel Dove, cuya trayectoria pasó por escolarización en Freetown, estancia en Inglaterra y regreso a Accra en 1926. El deporte formaba parte de los espacios sobre los que escribía y discutía. (Nicolas, 2025, sección «Mabel Dove, Modern Girls and the Tennis Racket», notas 55–64)

Dove defendió oportunidades deportivas para las mujeres y comentó partidos de hockey con participación femenina y masculina. En una ficción publicada por entregas en 1934, una raqueta de tenis acompañaba a su protagonista. Nicolas interpreta ese objeto en relación con la modernidad y la respuesta de Dove a representaciones europeas de la mujer africana. Se trata de una construcción literaria, no de un testimonio directo sobre una competencia real. (Nicolas, 2025, sección «Mabel Dove, Modern Girls and the Tennis Racket», notas 62–72)

Sus posiciones contenían tensiones. En 1933 criticó a mujeres que utilizaban las instalaciones de tenis del Rodger Club mientras dejaban de lado su biblioteca. El ejercicio, la lectura y la respetabilidad podían formar parte de una misma exigencia dirigida a mujeres instruidas. Las voces femeninas que defendían nuevas oportunidades también podían establecer límites sobre cómo debía emplearse el tiempo libre. (Nicolas, 2025, sección «Ambiguous Advocates», notas 73–86)

Escuelas y asociaciones: oportunidades con fronteras

En los años cuarenta y cincuenta, escuelas, Girl Guides, clubes de niñas y YWCA ofrecían espacios para prácticas físicas. Algunas organizaciones combinaban netball, excursiones y juegos con formación doméstica. Ruby Quartey-Papafio aparece en esa red de educación, asociaciones voluntarias y bienestar social. Estas conexiones permiten comprender por qué una historia limitada a clubes masculinos dejaría fuera parte de la actividad corporal femenina. (Nicolas, 2025, sección «Our Girls Too Must Be Given the Chance to Compete», notas 87–93, 105–107)

Las oportunidades seguían restringidas. En 1950, R. Reeks solicitó apoyo para que escolares de Cape Coast pudieran participar en competencias de Accra, incluyendo carreras, relevos y salto de altura. La petición señalaba problemas de transporte y alimentación; el Departamento de Educación la rechazó. La posibilidad de competir dependía de decisiones y recursos, además de la disposición de las niñas. (Nicolas, 2025, sección «Our Girls Too Must Be Given the Chance to Compete», notas 94–98)

Otro episodio revela la frontera entre admiración y burla. En 1946, niñas de Obo Government School jugaron fútbol contra niños de una misión inglesa. La crónica elogió su desempeño, pero ridiculizó su manera de cabecear. El reconocimiento deportivo convivía con comentarios que volvían a situar el fútbol como una práctica masculina. (Nicolas, 2025, sección «Our Girls Too Must Be Given the Chance to Compete», notas 99–100)

En 1955 se constituyó la Gold Coast Women Amateur Athletic Association. Al año siguiente pasó a formar parte de la asociación atlética general y algunas representantes se incorporaron a su comité central. La secuencia registra una iniciativa organizativa femenina antes de la independencia de Ghana; no debe leerse como una igualdad alcanzada de manera definitiva. (Nicolas, 2025, sección «Our Girls Too Must Be Given the Chance to Compete», notas 111–112)

FechaSituación documentadaQué permite examinar
1894Encuentro de Akuse; categorías de participantes.Clasificación social y organización de la competencia.
1908Ampe disputado por mujeres adultas.Diversidad histórica de participantes.
1931Informe de Mercy Quartey-Papafio.Prácticas y respuestas dentro de la escuela.
1944Liga de Dodowa con equipos femeninos de Ampe.Relación entre juego y competencia interescolar.
1946Partido de fútbol de las niñas de Obo.Participación y juicio público sobre el género.
1955–1956Asociación atlética femenina e incorporación institucional.Iniciativa de mujeres y estructura del deporte.

Cómo cambia la historia cuando cambia el archivo

El aporte del estudio reside en reconstruir relaciones que atravesaban el campo: decisiones escolares, organizaciones femeninas, celebraciones, prensa y juegos cotidianos. La autora muestra que las prácticas de mujeres y niñas no comenzaron con una única fecha de emancipación. Sus temporalidades variaban según la actividad y el entorno social. (Nicolas, 2025, sección «Conclusion», notas 113)

Para comparar este caso con la escolarización colonial en Ghana y Costa de Marfil, resulta útil conservar la escala de cada investigación. Aquí se siguen experiencias concretas, sobre todo del sur de la Costa de Oro. El archivo ilumina esas experiencias con mayor detalle que la vida de todas las mujeres del territorio. La diferencia no reduce su valor: define qué historia puede escribirse con sus testimonios.

El recorrido permite estudiar el aprendizaje corporal sin reducirlo a técnica o reglamento. Aprender un juego, acceder a un campo, interpretar un resultado y recibir un juicio público formaban parte de una experiencia social. Al poner juntas esas dimensiones, la historia de Ghana aporta a una visión global de la educación física desde participantes y conflictos que los relatos centrados exclusivamente en instituciones deportivas masculinas apenas dejan ver.

Bibliografía

  1. Nicolas, C. (2025). On the Field: Race, Gender and Sports in Colonial Ghana. Gender & History, 37(2), 621–635. Publicación inicial en línea: 30 de enero de 2024. DOI y texto completo. Secciones y notas citadas según la versión HTML. © 2024 The Authors, publicada por Wiley bajo licencia Creative Commons Attribution. Exposición en español y análisis propios; no se reproducen las imágenes del artículo.